El Observatorio del Sistema Pesquero exige datos científicos por el descarte en el Golfo Nuevo

Un barco con una red de arrastre en el mar. Crédito: Sin Azul No Hay Verde

Tras la difusión de imágenes que muestran la acumulación de desechos pesqueros frente a Puerto Madryn, el Observatorio del Sistema Pesquero Argentino (OSPA) reclamó informes científicos y datos técnicos oficiales para determinar el impacto ambiental del descarte en el Golfo Nuevo.

La aparición de toneladas de langostino y merluza en descomposición en el fondo del Golfo Nuevo encendió las alarmas y generó preocupación entre organizaciones ambientales y vecinos de la zona. Los registros corresponden a las inmediaciones de Punta Cuevas, frente a las costas de Chubut.

El Observatorio del Sistema Pesquero exige datos científicos por el descarte en el Golfo Nuevo. (Crédito: Sin Azul No Hay Verde)

Ante este escenario, OSPA advirtió sobre las consecuencias que puede generar el descarte sostenido de las flotas comerciales y planteó la necesidad de complementar las imágenes submarinas con mediciones sistemáticas y registros oficiales para establecer la verdadera magnitud del fenómeno y su impacto sobre la biodiversidad.

El impacto real sobre el fondo marino

Desde OSPA explicaron que, aunque los restos de crustáceos sean biodegradables, no necesariamente resultan inocuos para el ambiente. El impacto de estos desechos biológicos depende de factores como la cantidad acumulada, la frecuencia del vertido y las características oceanográficas del lugar donde se depositan.

La acumulación de materia orgánica en el fondo marino puede modificar las condiciones del ecosistema, por lo que los especialistas consideraron necesario contar con información científica específica de la zona para determinar qué consecuencias tuvo el descarte registrado en el Golfo Nuevo.

Los registros corresponden a las inmediaciones de Punta Cuevas, frente a las costas de Chubut. Crédito: Sin Azul No Hay Verde

En ese sentido, la institución aclaró que los volúmenes de descarte que superan las cien mil toneladas anuales a nivel país corresponden a estudios globales de distintas pesquerías y contemplan la subdeclaración empresaria.

Por tal motivo, OSPA reclamó que las evaluaciones sobre lo ocurrido en Chubut se basen en el trabajo del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), organismo que realiza mediciones y cuenta con información sobre el estado de los recursos pesqueros y del ecosistema marino.

Una oportunidad para transformar la industria

Las advertencias del observatorio encontraron respaldo en el sector conservacionista. El coordinador de la fundación Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet, coincidió con el planteo de OSPA y sostuvo que el escenario actual puede representar un punto de inflexión para que la industria pesquera “revise y mejore prácticas que durante años fueron naturalizadas”.

El dirigente ambiental aclaró que el reclamo no responde a un capricho ni busca generar amarillismo, sino que surge a partir de las consecuencias innegables de la actividad extractiva.

Coustet aseguró que “las imágenes de descarte masivo, la evidencia de que estos eventos pueden afectar o modificar las dietas y los hábitos de la fauna marina, y la falta de información oficial con datos técnicos” constituyen motivos suficientes para exigir un cambio rotundo.

Qué es el descarte pesquero y por qué preocupa

A través de un análisis conceptual de la situación, OSPA hizo hincapié en la necesidad de distinguir los distintos factores que amenazan la vida marina.

Los especialistas detallaron que el descarte refiere estrictamente a la captura devuelta al agua sin vida, una práctica que representa una pérdida de recursos y que requiere respuestas operativas para evitar que contribuya a escenarios de sobreexplotación que afecten la biomasa de una población.

En este contexto, el observatorio planteó la necesidad de avanzar con herramientas de pesca más selectivas y fortalecer los mecanismos de control para reducir el descarte y mejorar el manejo de los recursos.

Como horizonte para mitigar este enorme derroche de recursos, la resolución demanda voluntad política y compromiso empresarial. En línea con el pedido de herramientas más selectivas sugerido por OSPA, Coustet enfatizó “la necesidad de generar información, fortalecer los controles y buscar soluciones conjuntas” con el objetivo final de lograr que la actividad productiva pueda compatibilizarse verdaderamente con el cuidado y la conservación del Mar Argentino.

Carla Melicci: Editora de Economía Sustentable. Periodista especializada en sustentabilidad y profesora en la UCA. Trabajó en La Nación, ViaPaís (Clarín), en el Ministerio de Educación de la ciudad de Buenos Aires y colaboró con varios medios nacionales e internacionales.