Solo existen 4 albuferas en el mundo y Argentina tiene una: descubrí cuál es y por qué importa

En el mundo solo hay 4 albuferas y Argentina tiene una de ellas. A la altura del kilómetro 483 camino a la Costa Atlántica -más específicamente a Mar Chiquita- se encuentra la laguna que se une con el mar y genera un espectáculo visual único.

Qué es una albufera y para qué sirven

Una albufera es una laguna de agua salobre paralela al mar, separada por una cadena de altas dunas, aunque con un punto de conexión. Visualmente impacta.

Cumplen funciones ambientales clave:

  • Regulan el equilibrio hídrico costero: actúan como reservorios naturales que amortiguan inundaciones y reducen el impacto de mareas y tormentas.
  • Protegen la costa: la barrera natural que las separa del mar ayuda a frenar la erosión costera y la fuerza del oleaje.
  • Albergan gran biodiversidad: son hábitat de peces, aves migratorias, anfibios y plantas adaptadas a la salinidad. Muchas especies utilizan las albuferas como zonas de reproducción y cría.
  • Funcionan como filtros naturales: retienen sedimentos y contaminantes, mejorando la calidad del agua que llega al mar.
  • Tienen valor productivo y cultural: históricamente se usaron para la pesca artesanal, la recolección de sal y, en algunos casos, actividades agrícolas adaptadas al entorno.
  • Son espacios clave para el turismo de naturaleza: permiten actividades de bajo impacto como observación de aves, kayak y senderismo.

En Argentina, hay una declarada Reserva Mundial de Biosfera por Unesco, en 1996. Hay solo otras tres más en todo el mundo, ubicadas en España, Brasil y Perú.

Este espacio es un lugar con un alto valor ambiental. Es el hogar de 32 especies de peces, 28 mamíferos, 10 especies de anfibios, 17 de reptiles, por lo que genera un pulmón verde.

Gerónimo, oriundo del lugar

La superficie total de la reserva es de 26 mil hectáreas y solo la laguna tiene un largo de 27 kilómetros. Este se ensancha entre canales y desembocaduras y en un punto toca el Atlántico.

Por qué importan las albuferas

“Lo que la hace tan particular es que tiene agua mixta (salada, y dulce). A la laguna entran animales marinos que vienen a alimentarse, a reproducirse como los pejerreyes”, cuenta Micaela Roma, guía ambientalista del Municipio de Mar Chiquita, en diálogo con Infobae.

Gerónimo, nacido en Mar Chiquita, es pescador y se encarga de hacer los cruces y paseos por la laguna en su lancha Papachando a un costo de mil pesos. Conocedor de la zona, Gerónimo también es guía. 

Mientras avanza por el agua, el oriundo sabe esquivar los bancos de arena y encontrar garzas, gaviotas de capucho gris o café, choclos playeros, ostreros. El escenario natural se completa con el salto de las lisas, mientras levantan vuelo una bandada de rayadores. 

“He recorrido estos canales durante años, y no hay día que no deje de sorprenderme porque la naturaleza es alucinante”, remarca.

“Los rayos del sol tiñe las aguas de naranja, los animales están más activos y se da un espectáculo mágico que atrae a los visitantes, y también locales”, subraya Gerónimo, sobre el mejor momento del día que es a primera hora de la mañana y durante el atardecer.

Paisaje de la Albufera en Mar Chiquita

“En temporada alta con la gran presencia de los veraneantes los animales se esconden del ruido y del movimiento”, explica.

A raíz de las características climáticos, el viento constante es común en la zona y esto atrae la presencia de deportistas de KiteSurf o Wingfoil.

En este sentido, Valentín, uno de los tantos instructores que brinda clases. “Siempre estamos buscando viento. El contexto paisajístico invita a lanzarse a practicar esta disciplina que año tras año se hace más popular”, comenta.

También está la opción de la pesca, en estas aguas hay corvina negra y rubia, lenguado, pejerrey de mar, anchoa de banco, pescadilla, cazón y tiburón gatuzo.

Iván Mónaco: Periodista