El pueblo fantasma a dos horas de Mar Del Plata ideal para una escapada
Con apenas unos pocos habitantes y vestigios de su pasado ferroviario, este pueblo se convirtió en un destino inesperado del interior bonaerense. Dónde queda.
Lejos del ruido de la costa y de los destinos turísticos tradicionales, en el sudeste bonaerense sobrevive un pequeño pueblo casi detenido en el tiempo.

Se trata de Lumb, una localidad rural del partido de Necochea que hoy cuenta con apenas un puñado de habitantes y se transformó en un atractivo inesperado para quienes buscan una escapada distinta, marcada por el silencio, la historia y el paisaje pampeano.
El origen de Lumb está íntimamente ligado al auge del ferrocarril argentino a comienzos del siglo XX. La estación, inaugurada en 1908 y bautizada en honor al empresario ferroviario Edward Lumb, fue durante décadas el motor del crecimiento del pueblo. En sus años de esplendor llegó a albergar a más de 500 habitantes, con escuela, destacamento policial, almacenes, correo y una intensa vida social vinculada a la actividad agrícola de la zona.
Con el declive del tren y el avance del éxodo rural, la población comenzó a disminuir de manera sostenida. Hoy, el pueblo presenta un escenario casi desierto: casas cerradas, galpones en desuso y la antigua estación ferroviaria abandonada conforman un paisaje que remite a otra época y despierta la curiosidad de visitantes y fotógrafos.
Qué hacer en Lumb, el «pueblo fantasma»
Lumb no cuenta con infraestructura turística ni servicios gastronómicos u hoteleros, pero ese es justamente uno de sus principales atractivos. La visita propone una experiencia de turismo rural e histórico, ideal para quienes buscan desconectar de la rutina.
Entre las actividades más habituales se destacan las caminatas por el casco urbano, el recorrido por la vieja estación de tren y las construcciones antiguas, y la posibilidad de sacar fotografías de un entorno que funciona como un verdadero museo a cielo abierto. El silencio, la amplitud del paisaje y la ausencia de tránsito convierten al lugar en una opción singular para una escapada de día.
Cómo llegar desde Mar del Plata
Desde Mar del Plata, Lumb se encuentra a unas dos horas de viaje en auto. El recorrido combina rutas provinciales y, en el tramo final, caminos rurales de tierra, por lo que se recomienda consultar el estado de los accesos, especialmente luego de días de lluvia.

Muchos visitantes optan por alojarse en Necochea o San Cayetano, ciudades cercanas que cuentan con servicios turísticos, y dedicar una jornada completa a conocer este rincón poco conocido de la provincia de Buenos Aires.
Un destino para frenar y mirar alrededor
En un contexto donde cada vez más viajeros buscan experiencias auténticas y alejadas del turismo masivo, Lumb aparece como una propuesta distinta. Sin comercios ni distracciones, el pueblo invita a bajar el ritmo, recorrer sus calles con calma y reconstruir, a partir de sus ruinas, la historia de un pasado ferroviario que marcó a gran parte del interior bonaerense.















