Denuncian que el “Chernobyl salteño” sigue sin remediación y alertan por un grave daño ambiental

La situación ambiental en la zona de Pozo Guardián, en Lomas de Olmedo, cerca de Pichanal, continúa generando preocupación. Aunque en diciembre pasado la provincia de Salta recuperó formalmente la concesión del pozo petrolero abandonado y transfirió las competencias para su manejo a la empresa de energía con participación estatal REMSa, Greenpeace asegura que el impacto ambiental persiste y que las comunidades afectadas siguen sin recibir respuestas concretas.

Según la organización, el pozo lleva más de dos años liberando gases y líquidos con hidrocarburos sin control, provocando daños sobre el bosque nativo, la fauna y las poblaciones cercanas. Greenpeace sostiene que la gravedad del escenario obligó a habitantes de comunidades locales a abandonar sus hogares, a quienes define como “refugiados ambientales” de una crisis derivada de la contaminación.

Greenpeace denunció que, a más de dos años del abandono de un pozo petrolero en Lomas de Olmedo (Salta), la contaminación ambiental continúa afectando al bosque nativo, la fauna y las comunidades locales

Contaminación en Salta: Greenpeace denuncia que el daño ambiental continúa

Durante una inspección realizada meses atrás, integrantes de Greenpeace relevaron un panorama que califican como crítico. Entre los principales impactos registrados mencionan la contaminación de más de 20 hectáreas de suelo y agua, la degradación del bosque nativo, la mortandad de animales silvestres y domésticos y la expansión de sustancias peligrosas tanto en estado líquido como gaseoso.

De acuerdo con la organización, el riesgo de incendios y explosiones continúa siendo una amenaza para la zona debido a la persistencia de emisiones provenientes del pozo.

“El bosque característico de la región se convirtió en un campo de muerte donde respirar se vuelve imposible, la biodiversidad local desaparece o muere. Sin embargo, lo más peligroso es el manto de olvido que cubre este desastre. Las empresas se retiraron dejando contaminación y las autoridades que recuperaron la concesión aún no han dado respuestas mientras el desastre avanza día a día”, señala Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace. “No podemos permitir que este ecocidio quede impune”.

Reclaman un plan de remediación y mayor transparencia

Greenpeace también cuestiona que, tras la recuperación de la concesión por parte de la provincia, aún no se hayan difundido públicamente los resultados de los estudios realizados en el área ni se haya presentado un plan integral para remediar los daños ambientales.

En ese contexto, la organización renovó su pedido para que las autoridades aceleren las acciones destinadas a contener la contaminación y recuperar el ecosistema afectado.

La organización reclamó a las autoridades un plan de remediación urgente y la publicación de los estudios realizados sobre uno de los mayores pasivos ambientales de la provincia

Ante la falta de respuestas efectivas, Greenpeace convocó además a la ciudadanía a acompañar el reclamo por la protección del bosque nativo y la reparación del daño ambiental.

“No podemos ser espectadores mientras se destruye el patrimonio natural del país. Necesitamos ser miles rompiendo el silencio, compartiendo las pruebas del desastre y exigiendo acciones urgentes para la recomposición del bosque”, concluyó Cruz.

Iván Mónaco: Periodista