Científicos argentinos crearon una herramienta gratuita para evitar pérdidas por El Niño

Una mano teclea en una computadora. En la pantalla se ve el mapa de Argentina. Imagen: CONICET

Científicos del CONICET y el INTA desarrollaron AgroENSO, una aplicación web gratuita e interactiva que permite consultar cómo las distintas fases de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) impactaron históricamente en los rendimientos agrícolas de distintas regiones de Argentina.

La plataforma reúne 35 años de información climática y productiva y analiza seis cultivos extensivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol.

Científicos argentinos crearon una herramienta para evitar pérdidas por El Niño en cultivos. (Crédito: Archivo)

El desarrollo fue liderado por el investigador del CONICET Juan Pablo Monzón, junto con los investigadores del INTA Fernando Aramburu Merlos y Jorge Luis Mercau. La herramienta combina información climática con datos oficiales de rendimientos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y corrige los resultados según la tendencia tecnológica para poder comparar campañas de diferentes períodos.

“El objetivo de AgroENSO es visualizar los rendimientos reales de diferentes cultivos que reporta todos los años la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, corregidos por su tendencia tecnológica, de forma que podamos verlos en función del fenómeno de El Niño”, indica Monzón, que trabaja en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNdMP).

Cómo funciona la app argentina

Según explicaron desde el CONICET en un comunicado, AgroENSO adquiere especial relevancia para la campaña 2026/27, en un escenario en el que las condiciones del Pacífico ecuatorial son compatibles con una fase cálida o El Niño. Según el Servicio Meteorológico Nacional, existe una probabilidad cercana al 100% de que esta fase se mantenga durante agosto-septiembre-octubre, mientras que las proyecciones de la NOAA anticipan un fortalecimiento del fenómeno hacia el último trimestre del año.

La aplicación permite observar que el impacto de El Niño no es uniforme en todo el país. La respuesta de los cultivos cambia según la región y, en algunos casos, incluso entre departamentos vecinos.

A escala nacional, el efecto climático aparece con mayor claridad en el maíz y la soja, mientras que el trigo, la cebada y el girasol no muestran una respuesta significativa. Sin embargo, los promedios nacionales pueden ocultar diferencias importantes a nivel local.

En el caso del maíz, el 33% de los departamentos agrícolas presenta una señal climática significativa. Entre Ríos aparece como la provincia más sensible, con un desvío promedio del rendimiento de +17,1% durante las fases Niño. En departamentos como Villaguay y Tala, los aumentos llegan al 24% y 28%, respectivamente.

En cambio, en distintas zonas del sudeste bonaerense, el NOA y el NEA, la señal asociada a El Niño desaparece.

“La herramienta es importante para conocer cuál puede ser el impacto de El Niño en cada uno de los departamentos o regiones de Argentina. En general, a nivel país, en lo que respecta al rendimiento de los cultivos de verano, vemos que hay un efecto positivo de El Niño y un impacto negativo de La Niña, pero esto varía según cada partido de la Argentina. Lo que permite esta herramienta es poner en números cuál puede ser el impacto”, señala Monzón.

Del mapa nacional a la información climática

Uno de los objetivos de AgroENSO es que la información climática no quede limitada a los promedios nacionales. La plataforma permite consultar la respuesta histórica de cada zona y utilizar esos datos como un insumo para la planificación productiva.

Los investigadores advierten, sin embargo, que el comportamiento histórico del ENOS no alcanza por sí solo para definir una estrategia. La información debe combinarse con variables propias de cada lote, como el tipo de suelo, el agua disponible al momento de la siembra, la dinámica de las napas y la posición del terreno.

Uno de los objetivos de AgroENSO es que la información climática no quede limitada a los promedios nacionales. (Crédito: CONICET)

Los autores de la aplicación resumen esta idea con una frase: “mirar el cielo sin medir el suelo es media herramienta”.

Con esa información complementaria, los productores pueden ajustar decisiones como la fecha y proporción de siembra de maíz, anticipar problemas de logística en sectores bajos o determinar si El Niño tiene una influencia relevante sobre una determinada zona.

“El uso de AgroENSO se debe complementar, por supuesto, con otras tomas de información que debe realizar el productor a campo, como el tipo de suelo o el contenido de agua, pero nos permite contar con una nueva herramienta para cuantificar el efecto del fenómeno de El Niño a nivel lote”, concluye Monzón.

Carla Melicci: Editora de Economía Sustentable. Periodista especializada en sustentabilidad y profesora en la UCA. Trabajó en La Nación, ViaPaís (Clarín), en el Ministerio de Educación de la ciudad de Buenos Aires y colaboró con varios medios nacionales e internacionales.