La transición hacia la movilidad eléctrica comenzó a instalarse con fuerza en la agenda política argentina. Sin embargo, detrás del discurso sobre innovación y sustentabilidad aparece una pregunta incómoda: ¿quién pagará la infraestructura necesaria para que los autos eléctricos puedan circular masivamente?
Esa discusión comenzó a tomar forma en la Cámara de Diputados luego de la presentación de un proyecto de ley que busca obligar a las Estaciones de Servicio a incorporar cargadores para vehículos eléctricos en todo el país.
La iniciativa, impulsada por el bloque PRO, pretende acelerar el desarrollo de una red nacional de abastecimiento energético para acompañar el crecimiento de la electromovilidad. No obstante, la propuesta también encendió alertas entre operadores del sector, que recuerdan que históricamente muchas de las exigencias regulatorias y tecnológicas terminaron financiándose con recursos propios.
La preocupación no es menor. En los últimos años, las estaciones debieron afrontar inversiones vinculadas a cuestiones ambientales, seguridad operativa y modernización tecnológica. Por eso, la posibilidad de una nueva obligación de alcance nacional reavivó el debate sobre la viabilidad económica de estas transformaciones.
Cargadores eléctricos en estaciones de servicio: quién financiará la inversión
El proyecto contempla beneficios impositivos y habilita la participación de empresas privadas interesadas en instalar y operar los cargadores dentro de las estaciones.
Según explicó el diputado nacional y autor de la iniciativa, Cristian Ritondo, la intención es evitar que todo el peso financiero recaiga sobre los estacioneros.
“Más allá de los beneficios impositivos, el proyecto habilita la celebración de acuerdos entre privados para financiar la instalación de cargadores eléctricos. De este modo se promueve la inversión y los acuerdos privados sin exigir que el Estado asuma el financiamiento de la infraestructura”, concluyó el titular del bloque macrista.
La propuesta abre la puerta a nuevos modelos de negocios en los que compañías energéticas, tecnológicas o especializadas en movilidad eléctrica puedan asociarse con las estaciones para explotar comercialmente los puntos de carga.
Electromovilidad en Argentina: una infraestructura que todavía está lejos de despegar
Aunque el mercado de vehículos eléctricos e híbridos muestra señales de crecimiento, Argentina todavía se encuentra lejos de contar con una red de carga comparable a la de países más avanzados en materia de electromovilidad.
La escasez de puntos de abastecimiento aparece como una de las principales barreras para la expansión de este tipo de vehículos, junto con sus elevados costos de adquisición y la falta de incentivos más robustos para los consumidores.
En ese contexto, el proyecto busca acelerar el despliegue de infraestructura utilizando la red de Estaciones de Servicio ya existente. Sin embargo, el interrogante sigue abierto: si el mercado eléctrico aún es reducido y la demanda de carga continúa siendo limitada, muchos operadores se preguntan cuánto tiempo demandará recuperar inversiones que podrían resultar significativas.
Por ahora, la iniciativa recién comenzó su recorrido legislativo. Ritondo adelantó que el texto fue girado a las comisiones correspondientes y que será necesario esperar la decisión de sus autoridades para conocer si finalmente se incorpora a la agenda parlamentaria.
Mientras tanto, la discusión ya está planteada: cómo impulsar la movilidad eléctrica sin que la factura de la transformación termine recayendo, una vez más, sobre los mismos actores de siempre.