Alertan que el mundo se acerca a un “punto de no retorno” climático que podría desatar un calentamiento descontrolado
Según el estudio, la continuidad del aumento de la temperatura global podría activar puntos de inflexión climáticos. Los detalles.
Un grupo internacional de científicos advirtió que el planeta está más cerca de lo que se pensaba de un “punto de no retorno” climático, a partir del cual el calentamiento global podría volverse incontrolable y empujar a la Tierra hacia un escenario extremo conocido como “Hothouse Earth” (Tierra invernadero).

Según el estudio, la continuidad del aumento de la temperatura global podría activar puntos de inflexión climáticos —umbrales críticos en distintos sistemas naturales— que, una vez superados, desencadenarían una reacción en cadena de nuevos desequilibrios y bucles de retroalimentación. Ese proceso podría consolidar un clima mucho más hostil que el aumento de entre 2 y 3 °C que actualmente proyectan los compromisos internacionales.
La investigación, publicada en la revista científica One Earth, sintetiza evidencia reciente sobre 16 “elementos de inflexión” del sistema terrestre. Entre ellos se encuentran las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, los glaciares de montaña, el hielo marino polar, el permafrost, los bosques subárticos, la selva amazónica y la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC), un sistema clave de corrientes oceánicas que influye en el clima global.
Riesgos que ya se perciben
Con apenas 1,3 °C de calentamiento global respecto a la era preindustrial, los fenómenos meteorológicos extremos ya están causando pérdidas humanas y económicas en todo el mundo. Sin embargo, los científicos advierten que a 3 o 4 °C de aumento “la economía y la sociedad dejarían de funcionar tal como las conocemos”. Un escenario de Tierra invernadero implicaría condiciones aún más severas y persistentes durante miles de años.
El equipo investigador incluye al doctor Christopher Wolf, de Terrestrial Ecosystems Research Associates (EE.UU.), al profesor Johan Rockström, del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (Alemania), y al profesor Hans Joachim Schellnhuber, del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (Austria).

“Cruzar incluso algunos de estos umbrales podría comprometer al planeta a una trayectoria de Tierra invernadero”, advirtió Wolf. Según los investigadores, tanto la ciudadanía como muchos responsables políticos aún no son plenamente conscientes del riesgo de atravesar ese punto crítico.
Los científicos señalan además que las temperaturas actuales podrían ser las más altas en al menos 125.000 años, mientras que los niveles de dióxido de carbono serían los más elevados en al menos dos millones de años.
¿Colapso ya en marcha?
El estudio sostiene que algunos procesos podrían estar ya en marcha. Las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida occidental muestran señales de inestabilidad, mientras que el permafrost, los glaciares de montaña y la Amazonia parecen acercarse a umbrales críticos.
El profesor William Ripple, de la Universidad Estatal de Oregón y autor principal del análisis, alertó que la AMOC ya presenta signos de debilitamiento. Esto podría aumentar el riesgo de degradación de la selva amazónica, liberando grandes cantidades de carbono que, a su vez, amplificarían el calentamiento global y activarían nuevos ciclos de retroalimentación.
Por su parte, el profesor Tim Lenton, experto en puntos de inflexión climáticos de la Universidad de Exeter, subrayó que incluso sin llegar a una Tierra invernadero, un calentamiento de 3 °C ya implicaría riesgos profundos para la humanidad y las sociedades modernas.
Un margen de acción que se reduce
Los investigadores reconocen que resulta difícil prever el momento exacto en que se activarán los puntos de inflexión, lo que hace indispensable actuar bajo el principio de precaución. Aunque reducir de forma rápida y drástica el uso de combustibles fósiles representa un desafío político y económico, advierten que una vez superados ciertos umbrales, revertir el proceso podría ser imposible, incluso si las emisiones se reducen posteriormente.

El concepto de Tierra invernadero fue planteado por primera vez en 2018. En ese escenario, la temperatura global se mantendría muy por encima de los 4 °C durante miles de años, provocando un aumento masivo del nivel del mar que inundaría ciudades costeras y alteraría radicalmente las condiciones que permitieron el desarrollo de la civilización humana en los últimos 11.000 años.
“La evidencia muestra que varios componentes del sistema terrestre podrían estar más cerca de desestabilizarse de lo que se creía”, concluyeron los autores. Y advirtieron que los compromisos actuales de acción climática resultan insuficientes para evitar resultados potencialmente irreversibles.















