Alerta por kits de maquillaje infantil tóxico: pueden contener desde plomo a asbesto y el Gobierno los está prohibiendo

El maquillaje infantil y otros productos propios del mundo de la belleza y estética pueden parecer un juego inofensivo. Sin embargo, muchos de estos productos contienen disruptores endocrinos que pueden adelantar la pubertad.

En ese marco, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió la venta, distribución y uso en todo el territorio argentino de una serie de maquillajes infantiles importados que eran comercializados sin autorización sanitaria. La medida fue oficializada mediante la Disposición 3435/2026, publicada en el Boletín Oficial.

Alerta por kits de maquillaje infantil tóxico: pueden contener desde plomo a asbesto y el Gobierno los está prohibiendo.

La decisión alcanza a distintos productos cosméticos dirigidos al público infantil que fueron detectados durante inspecciones realizadas en comercios de la Ciudad de Buenos Aires. Según informó el organismo, ninguno de los artículos relevados cuenta con inscripción sanitaria ni figura en los registros oficiales habilitados para la comercialización de cosméticos en Argentina.

La disposición incluye brillos labiales, bálsamos, rubores e iluminadores que se vendían con presentaciones inspiradas en personajes populares, animales y figuras asociadas al universo infantil. Entre ellos se encontraban productos decorados con imágenes de Hello Kitty, Labubu, unicornios, osos y otros diseños orientados a niños y niñas.

De acuerdo con la ANMAT, los cosméticos fueron identificados como productos ilegítimos debido a que no ingresaron al país a través de importadores habilitados ni cuentan con la documentación requerida por la normativa vigente.

Cuáles son los maquillajes infantiles prohibidos por la ANMAT

La medida comprende artículos comercializados bajo las marcas Mocmallure, Youmi, Romantic Queen, Gagk, Pola Ayir y Mini Tango Beauty.
Entre los productos alcanzados por la prohibición figuran:

  • Labiales con forma de cupcake y figuras de Hello Kitty.
  • Brillos labiales decorados con muñecos de Labubu.
  • Iluminadores con dibujos de unicornios.
  • Rubores con imágenes de osos.
  • Cosméticos presentados como llaveros o accesorios.
  • Envases con forma de jirafa y otros animales.

Según indicó el organismo, ninguno de estos productos pudo ser localizado en la base de datos oficial de cosméticos habilitados para su comercialización en el país.

La ANMAT señaló además que no existe información verificable sobre los procesos de elaboración de estos artículos ni sobre los ingredientes utilizados en su fabricación, por lo que no es posible determinar si cumplen con las condiciones sanitarias exigidas para su uso.

Por qué la ANMAT ordenó retirarlos del mercado

La resolución establece que los productos carecen de autorización sanitaria y fueron comercializados fuera de los mecanismos de control previstos por la legislación argentina.

El organismo explicó que, al no existir registros oficiales, tampoco puede corroborarse el origen de los cosméticos, las condiciones bajo las cuales fueron elaborados ni la composición de sus fórmulas.

De acuerdo con la ANMAT, los cosméticos fueron identificados como productos ilegítimos debido a que no ingresaron al país a través de importadores habilitados.

En este contexto, la ANMAT resolvió prohibir la venta, distribución y publicidad de los productos involucrados y recomendó a consumidores, comerciantes y plataformas digitales abstenerse de ofrecerlos o adquirirlos.

La medida vuelve a poner el foco sobre la comercialización de productos infantiles importados que suelen distribuirse en bazares, jugueterías, ferias y canales de venta online sin haber atravesado los controles sanitarios correspondientes.

Maquillaje infantil: el riesgo de la exposición a disruptores endocrinos

La preocupación en torno a los cosméticos infantiles no se limita únicamente a la ausencia de autorización sanitaria. Diversos especialistas advierten que algunos productos destinados al cuidado personal y la estética pueden contener sustancias químicas capaces de interferir en el sistema hormonal.

Entre ellos se encuentran maquillajes, perfumes, esmaltes, tinturas para el cabello y otros artículos de uso frecuente que pueden incorporar componentes conocidos como disruptores endocrinos.

Estas sustancias tienen la capacidad de alterar el funcionamiento normal del sistema endocrino, encargado de producir y regular hormonas que intervienen en procesos fundamentales del organismo.

Qué son los disruptores endocrinos y cómo pueden afectar a los niños

El sistema endocrino está integrado por un conjunto de glándulas y órganos que producen, almacenan y liberan hormonas. Estas actúan como mensajeros químicos que circulan por el torrente sanguíneo y participan en funciones relacionadas con el crecimiento, el desarrollo, el metabolismo, la reproducción, el sueño y el estado de ánimo.

Los disruptores endocrinos son compuestos químicos que pueden interferir con ese sistema. Según especialistas en endocrinología, la exposición durante etapas tempranas de la vida puede tener consecuencias sobre distintos procesos biológicos.

La preocupación en torno a los cosméticos infantiles no se limita únicamente a la ausencia de autorización sanitaria.

Osvaldo Ponzo, endocrinólogo del Hospital Alemán e integrante del Departamento de Disruptores Endócrinos de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM), explicó que la exposición a estas sustancias “puede activar de forma anticipada” el eje puberal, mecanismo que regula el inicio de los cambios físicos asociados a la adolescencia.

En declaraciones a Economía Sustentable, el especialista señaló que la edad de exposición constituye un “factor relevante”, ya que durante la infancia el organismo atraviesa etapas de desarrollo particularmente sensibles a determinados estímulos ambientales.

Asimismo, destacó la importancia de establecer mecanismos regulatorios que permitan “controlar la presencia de estos compuestos” tanto en productos de consumo como en el ambiente.

Qué dice la evidencia sobre el uso de cosméticos en niños

La evidencia científica disponible también analizó el impacto potencial de distintos ingredientes utilizados en cosméticos sobre la salud infantil y adolescente, especialmente durante los primeros años de vida.

María Dolores Salduna (MP 26604), médica dermatóloga pediátrica, integrante del Comité Nacional de Dermatología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y Coordinadora de Prensa del Comité Nacional de Dermatología Pediátrica, indicó que la piel infantil presenta características diferentes a la de los adultos.

Por tal motivo, en declaraciones a Economía Sustentable, Salduna dijo que “su barrera cutánea es más permeable, lo que facilita la absorción de determinadas sustancias presentes en productos de aplicación tópica”.

La evidencia científica disponible también analizó el impacto potencial de distintos ingredientes utilizados en cosméticos sobre la salud infantil y adolescente, especialmente durante los primeros años de vida.

La dermatóloga señaló que “como consecuencia, la utilización de cosméticos puede asociarse a efectos como irritaciones, reacciones alérgicas, dermatitis, eczema, acné y otras alteraciones dermatológicas”.

Además, comentó que “el uso frecuente de ciertos productos puede modificar el pH natural de la piel, favorecer la obstrucción de poros y aumentar el riesgo de infecciones cutáneas”.

La literatura científica también ha identificado la presencia de sustancias potencialmente preocupantes en algunos cosméticos comercializados para niños y adolescentes.

Entre ellas se encuentran los ftalatos, utilizados como plastificantes y fijadores de fragancias; los parabenos, empleados como conservantes; las benzofenonas presentes en determinados filtros solares; el formaldehído; y los compuestos perfluoroalquilados conocidos como PFAS.

Distintos estudios han analizado la relación de estas sustancias con alteraciones hormonales, inmunológicas, reproductivas y metabólicas. También se investiga su posible vinculación con otros efectos sobre la salud en exposiciones prolongadas.
Los especialistas remarcan que los menores pueden presentar una mayor absorción de estos compuestos debido a la relación entre superficie corporal y peso, además de que sus mecanismos de eliminación de sustancias potencialmente tóxicas aún se encuentran en desarrollo.

Cuáles son las sustancias que generan mayor preocupación

Entre los compuestos que han sido objeto de investigación científica se destacan los ftalatos, asociados a alteraciones hormonales y efectos sobre el desarrollo, entre las que se destacan:

  • Ftalatos: Plastificantes y fijadores de fragancias, relacionados con alteraciones hormonales y tóxicos para el desarrollo.
  • Parabenos: Conservantes que imitan la acción de los estrógenos (hormonas femeninas), asociados a efectos endocrinos dañinos.
  • PFAS: Productos químicos persistentes que pueden ser cancerígenos y dañar el sistema inmunológico.
  • Formaldehído: Conservante relacionado con reacciones alérgicas y riesgo de cáncer.
  • Plomo y asbesto: Metales pesados presentes como contaminantes, asociados a toxicidad neurológica y cáncer.
  • Aceites minerales derivados del petróleo y ciertas fragancias: Pueden provocar alergias y dificultar la respiración de la piel.

Según los expertos, los riesgos van a depender del producto y de la piel de cada niña, pero en general no son recomendables productos con fitoestrógenos o ácidos en pieles infantiles, ya que los primeros pueden actuar como disruptores hormonales; los segundos pueden irritar o manchar la piel.

Leonardo Coscia: