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Impacto ambiental

Adecoagro toma el control de Profertil y recibe un pasivo ambiental de más de 20 años

El nuevo dueño de Profertil tomó el control de la principal productora de urea del país con una contaminación de aguas subterráneas bajo seguimiento oficial y una causa ambiental todavía pendiente.

Vista exterior de una planta industrial o petroquímica con chimeneas y torres de procesamiento metálicas bajo un cielo azul despejado, enmarcada en el primer plano por hojas verdes de plantas.

Adecoagro, el nuevo dueño de Profertil, recibió junto con el control de la mayor productora de urea del país un pasivo ambiental originado hace más de dos décadas en la planta de Ingeniero White, en Bahía Blanca.

El problema surge a partir de la presencia de nitrógeno amoniacal en las aguas subterráneas del establecimiento, detectada en 2002 y sometida desde entonces a controles y a un sistema de extracción y tratamiento.

A esa histórica situación se suma otro frente ambiental que permanece vigente y que la propia empresa reconoce al seguir informando entre sus contingencias una causa judicial por un presunto daño ambiental en la ría de Bahía Blanca.

Vista de la planta de ingeniero white de Profertil. Crédito: Profertil
Adecoagro toma el control de Profertil y recibe un pasivo ambiental de más de 20 años. Crédito: Profertil

De hecho, el expediente tuvo una novedad relevante el 11 de abril de 2025, cuando la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata anuló la sentencia de primera instancia y dispuso que otro juzgado dicte un nuevo pronunciamiento, según detalla la propia compañía en un prospecto enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), 27 de abril pasado.

De esta forma, la empresa mantiene dos frentes abiertos de manera simultánea siendo el primario vinculado a hecho de contaminación de aguas subterráneas dentro del establecimiento industrial y forma parte del seguimiento ambiental oficial de Bahía Blanca.

El segundo frente surgió de demandas vinculadas con un presunto desequilibrio ambiental de la ría y atraviesa un proceso judicial en el que la eventual responsabilidad de Profertil permanece sometida a discusión.

Ahora, ambos antecedentes han sido heredados por sus nuevos dueños que asumieron el año pasado y que se reparten en control accionario de la empresa que fue parte del pool de activos de YPF y de la multinacional canadiense Nutrien.

Pero desde hace ya casi seise meses Adecoagro controla el 90% de Profertil y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) conserva el 10% restante, como parte de una operación de compra que involucró alrededor de u$s1.100 millones para cambiar el mapa accionario de uno de los principales complejos productores de fertilizantes del país.

En el caso del pasivo de las aguas subterráneas, fue detectado cuando Profertil estaba controlada por YPF y Nutrien y la documentación oficial registra el problema dentro del establecimiento y las medidas implementadas durante más de dos décadas.

Cómo se originó la contaminación por nitrógeno amoniacal en Profertil

La historia documentada del pasivo comenzó en mayo de 2002 cuando Profertil contaba con una red de monitoreo de aguas subterráneas diseñada a partir de estudios realizados con participación de la Cátedra de Hidrogeología de la Universidad Nacional del Sur.

Los controles detectaron un valor de nitrógeno amoniacal que se apartaba de los registros históricos del acuífero y la investigación se amplió hasta que, en octubre de 2002, la empresa construyó otros 20 pozos de sondeo alrededor del denominado Pozo Nº4, donde aparecía la mayor concentración, para delimitar la zona afectada y determinar las fuentes de aporte.

El caso quedó incorporado al esquema de seguimiento de pasivos ambientales de Bahía Blanca.

La información actual publicada por el Comité Técnico Ejecutivo (CTE) incluye cuatro pozos internos de Profertil entre los puntos de control ubicados dentro de establecimientos industriales que poseen o poseyeron este tipo de antecedentes.

El organismo explica que esas mediciones permiten seguir la evolución de los contaminantes presentes en las aguas subterráneas y emitir alertas o requerir acciones cuando los resultados lo justifican.

El hallazgo derivó en el desarrollo de una solución específica que surgió después de analizar distintas alternativas, más precisamente en mayo de 2008 cuando comenzó a utilizarse un sistema de despojo con aire destinado a tratar el agua subterránea afectada por nitrógeno amoniacal.

La instalación, identificada como Planta Branch en los informes oficiales, bombea el agua y utiliza una corriente de aire en contracorriente para separar el amoníaco.

Posteriormente se trata la corriente gaseosa resultante y los gases atraviesan un sistema catalítico antes de su descarga.

El bombeo cumple además una función de contención que, según la descripción técnica del CTE, permite retirar contaminantes del acuífero y contribuye a confinar una parte importante del flujo subterráneo dentro de la zona afectada.

Si bien los registros actuales muestran una evolución respecto de los primeros años, el proceso atravesó fuertes oscilaciones como la del 2022, cuando el informe del organismo señaló que durante los cinco años anteriores los resultados del Pozo Nº4 habían variado entre 143 y 3.950 miligramos por litro de nitrógeno amoniacal, considerando conjuntamente las mediciones de Profertil y las realizadas por el CTE.

Un informe posterior, de 2024, exhibe una tendencia decreciente de las concentraciones promedio anuales y registra que la planta de tratamiento continuaba funcionando.

De hecho, la información pública vigente del organismo mantiene cuatro pozos de Profertil dentro de su red de controles internos para establecimientos que tienen o tuvieron pasivos ambientales.

Qué causas ambientales enfrenta Profertil en Bahía Blanca

Pero además de este problema, los nuevos dueños de Profertil encuentran a la empresa involucrada en un litigio ambiental que la propia empresa continúa informando a sus inversores.

El caso surgió a partir de demandas iniciadas por pescadores artesanales que plantearon la existencia de daños relacionados con un presunto desequilibrio ambiental en la ría de Bahía Blanca.

Las acciones involucraron a distintas empresas y organismos públicos y atravesaron diferentes instancias judiciales, al punto que el expediente tuvo un giro importante el 11 de abril de 2025.

Según informa Profertil en un prospecto enviado a la CNV el 27 de abril pasado, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata anuló íntegramente la sentencia de primera instancia y ordenó que el expediente fuera remitido a otro juzgado para el dictado de una nueva resolución.

Vista a la planta de Bahía Blanca de Profertil.
Vista a la planta de Bahía Blanca de Profertil.. Crédito: Profertil

La sentencia dejada de lado había concluido que la contaminación ambiental de la ría alegada por los demandantes carecía de acreditación suficiente.

Pero la Cámara cuestionó el análisis realizado para arribar a esa conclusión y consideró necesario un nuevo pronunciamiento.

Entre los aspectos señalados para justificar la decisión aparecen la valoración de las pericias y defensas presentadas por las empresas, el cumplimiento de las regulaciones ambientales, la existencia de otras actividades desarrolladas en la zona portuaria y la necesidad de analizar la eventual incidencia individual de cada compañía involucrada.

Si bien la decisión no determinó responsabilidad ambiental de Profertil, la relevancia actual del expediente surge de la documentación de la propia empresa que en abril informó que continúa incluyendo este evento entre sus contingencias judiciales.

Qué denuncias ambientales tiene Profertil

Pero no se trata de los únicos incidentes ambientales que Adecoagro debe enfrentar al heredar Profertil si se tiene en cuenta que el historial reciente del complejo incluye actuaciones administrativas diferentes tanto del pasivo de las aguas subterráneas como de la causa vinculada con la ría.

Uno de los episodios más relevantes ocurrió el 2 de agosto de 2024 durante una parada imprevista relacionada con tareas de mantenimiento en una cañería de gas de proceso de la planta de amoníaco.

El CTE recibió 16 denuncias vecinales por ruido y realizó una medición desde un jardín maternal de Ingeniero White desde donde se constató que el nivel sonoro continuo equivalente alcanzó 79,86 dB(A), frente a un nivel de fondo de 54,13 dB(A).

El organismo calificó el ruido como molesto según la norma utilizada e imputó a Profertil una presunta infracción al artículo 3 inciso b de la Ley provincial 11.723, que establece el deber de abstenerse de desarrollar acciones que puedan producir degradación ambiental.

Otro episodio ocurrió en enero de 2023, cuando los vecinos denunciaron olor a amoníaco y uno de los sensores instalados en Ingeniero White detectó esa sustancia durante 24 minutos y registró un máximo de 3,8 partes por millón.

Profertil había comunicado una parada de las plantas de amoníaco y urea por un inconveniente en una válvula de ingreso al horno y los inspectores realizaron posteriormente mediciones con equipos portátiles sin detectar presencia de amoníaco.

El acta oficial registró el episodio sin infracciones, aunque requirió a la compañía información sobre las causas, consecuencias y medidas preventivas.

En este sentido, la planta de Ingeniero White mantiene una red específica para detectar ese tipo de eventos que cuenta con nueve analizadores de amoníaco distribuidos entre las zonas urbana y portuaria, cuatro pertenecientes a Profertil y cinco al municipio.

Las señales llegan tanto al CTE como a la empresa y los equipos son sometidos a auditorías externas mensuales.

En qué consiste la expansión +UREA de Profertil

Mientras esos antecedentes forman parte del historial del complejo, Profertil proyecta aumentar su capacidad productiva.

De hecho, la compañía presentó ante el Ministerio de Ambiente bonaerense el proyecto +UREA como parte del procedimiento requerido para obtener el correspondiente Certificado de Aptitud Ambiental.

La iniciativa atravesó una instancia de participación pública entre el 4 y el 15 de diciembre de 2025 y, de acuerdo con el registro oficial de la Provincia, el procedimiento terminó sin comentarios u observaciones validadas.

Se trata de un proyecto que abre una nueva etapa para el establecimiento a partir del cual la compañía busca ampliar su capacidad mientras mantiene controles ordinarios sobre emisiones gaseosas, efluentes, calidad del aire, ruido y aguas superficiales y subterráneas, además del seguimiento histórico relacionado con el nitrógeno amoniacal detectado en la napa.

La expansión se proyecta sobre una planta que durante 2025 realizó además la parada programada más importante desde su construcción.

La intervención demandó u$s95 millones, 18 meses de planificación y 54 días de trabajos, con hasta 1.500 personas trabajando simultáneamente.

En ese momento, Profertil vinculó esas inversiones con mejoras de eficiencia, confiabilidad y preparación de sus instalaciones para los próximos años.

Cuánto produce Profertil y qué mercado abarca

Profertil nació en 1996 como un proyecto de producción de fertilizantes nitrogenados a gran escala en la Argentina.

La construcción del complejo se desarrolló posteriormente en Ingeniero White, dentro del polo petroquímico y portuario de Bahía Blanca, una localización que combinó acceso al gas natural utilizado como materia prima con infraestructura industrial, ferroviaria y marítima.

La planta comenzó a operar en 2001 y convirtió a Profertil en el principal fabricante local de urea granulada como parte de un complejo que integra la producción de amoníaco y urea y dispone además de infraestructura para almacenar y despachar fertilizantes desde Bahía Blanca hacia las principales zonas agrícolas.

En la actualidad, Profertil informa una capacidad nominal de aproximadamente 1,32 millones de toneladas anuales de urea granulada y 790.000 toneladas de amoníaco.

Durante el 2025 comercializó 1,2 millones de toneladas de productos y concentró alrededor del 45% del mercado doméstico de urea; facturó u$s601 millones y obtuvo un EBITDA de u$s198 millones.

En materia ambiental, su último Reporte de Sostenibilidad informó inversiones por u$s3,5 millones, un consumo específico de agua de 8,5 metros cúbicos por tonelada de urea y un consumo energético de 28,6 MMBTU por tonelada producida.

Quién es el dueño de Profertil y quiénes son sus accionistas

La salida de sus accionistas históricos se desarrolló por etapas ya que Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentinas avanzaron primero sobre el 50% de Profertil que estaba en manos de Nutrien.

La operación modificó el mapa accionario y abrió un proceso que posteriormente se extendió a la participación de YPF que comprada por Adecoagro y que, de ese modo, consolidó en diciembre de 2025 una participación del 90%, mientras ACA quedó con el 10% restante.

La operación convirtió además a Profertil en uno de los mayores activos industriales incorporados por Adecoagro desde su creación y sumó una actividad que hasta entonces quedaba fuera del núcleo principal de negocios del grupo.

Por qué Adecoagro compró Profertil

Ocurre que Adecoagro fue fundada en 2002 y desarrolló una plataforma agroindustrial con operaciones en Argentina, Brasil y Uruguay.

Sus actividades abarcan producción de granos, arroz, leche, azúcar y etanol, además de generación de energía vinculada con sus procesos industriales.

La compañía cotiza en la Bolsa de Nueva York y construyó buena parte de su expansión regional mediante la combinación de producción primaria, transformación industrial y comercialización.

En Brasil desarrolló especialmente el negocio sucroenergético, mientras que en Argentina posee operaciones agrícolas, arroceras y lácteas.

La adquisición de Profertil modificó ese perfil al incorporar la producción industrial de fertilizantes nitrogenados.

La importancia del negocio quedó reflejada en la organización de Adecoagro al punto que, desde enero pasado, el área de Fertilizantes comenzó a funcionar como un segmento independiente dentro de sus reportes.

Para esta empresa, la operación agregó una compañía con u$s601 millones de facturación anual y una participación cercana a la mitad del mercado argentino de ese fertilizante.

Fecha de publicación: 09/10, 4:33 pm