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Innovación en energía renovable

Estos paneles solares plegables aumentan la producción eléctrica y resisten al granizo y la nieve

Un equipo científico en Austria diseñó un sistema fotovoltaico inteligente que sigue al Sol en dos ejes y se guarda automáticamente ante tormentas o nevadas. Genera hasta un 56% más de energía y protege las células de silicio.

La energía solar sigue evolucionando hacia un modelo mucho más inteligente y resistente. Un equipo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria, desarrolló un sistema fotovoltaico experimental llamado FLAPTrack. La gran novedad de este diseño es que no solo se mueve para seguir la trayectoria del Sol durante todo el día, sino que tiene la capacidad de plegarse automáticamente cerca del suelo cuando detecta que se avecina una tormenta, granizo, fuertes vientos o nevadas intensas.

Esta propuesta busca solucionar uno de los mayores dolores de cabeza de las plantas solares actuales: el daño que los fenómenos climáticos extremos provocan en los equipos, lo que genera costos de reparación altísimos y pérdida de rendimiento a largo plazo por microfisuras invisibles en el silicio.

El sistema desarrollado en Austria se orienta de forma continua para captar la mayor radiación solar disponible.

¿Por qué este sistema genera hasta un 56% más de electricidad que los paneles fijos?

A diferencia de los paneles tradicionales que se instalan de forma fija, este dispositivo cuenta con un mecanismo patentado de seguimiento en dos ejes (horizontal y vertical). Esto le permite estar siempre en una posición óptima respecto a los rayos solares.

Las ventajas de esta tecnología son muy claras para el usuario y el sistema eléctrico:

  • Mayor rendimiento diario: Las pruebas en el campus universitario registraron un incremento medio de producción cercano al 40%, alcanzando picos de hasta un 56% en los días más favorables.
  • Luz en las horas pico: Al seguir al Sol, genera mucha más electricidad durante las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde, que es precisamente cuando la gente más consume energía en sus casas y oficinas, ayudando a aliviar la presión sobre la red eléctrica general.
  • Efectividad en invierno: Cuando el Sol está más bajo en el horizonte o cuando cae nieve, el sistema se inclina de manera eficiente o se pliega para evitar quedar cubierto, superando por completo el rendimiento de una instalación fija.

Además, los investigadores lograron simplificar la mecánica: un único motor realiza tanto el seguimiento solar como el plegado de emergencia, lo que reduce las piezas móviles, baja los costos de mantenimiento y estira la vida útil del equipo.

Ante alertas de granizo o viento, los paneles solares se cierran automáticamente para proteger sus componentes.

¿De qué manera la inteligencia artificial y los datos salvan a la instalación del granizo?

El granizo y las ráfagas de viento son amenazas climáticas letales para la infraestructura fotovoltaica. Para combatir esto, el prototipo funciona de forma autónoma gracias a la digitalización. El sistema está conectado con una estación meteorológica local y modelos regionales de predicción.

Cuando el algoritmo detecta una alerta de tormenta, activa el mecanismo para que las pantallas activas de los paneles se plieguen enfrentándose entre sí. De esta manera, la cara delicada queda completamente resguardada y la parte trasera recibe el impacto protegida por una malla antigranizo de bajo costo.

Gracias a una red de sensores integrados que miden el desgaste y la generación en tiempo real, los científicos buscan optimizar los algoritmos para que estas estructuras sean cada vez más ligeras y competitivas. De alcanzar una escala industrial, este avance tecnológico transformará por completo la seguridad y rentabilidad de los proyectos de energía limpia en zonas con climas difíciles.

Fecha de publicación: 17/07, 3:16 pm