“No es una maldición”: la polémica defensa de Jalil para impulsar la minería en Catamarca
El gobernador catamarqueño volvió a respaldar el crecimiento del sector minero y aseguró que la actividad está transformando la economía provincial. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre el impacto social, económico y ambiental de la minería en la provincia.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, volvió a encender la discusión sobre el rol de la minería en el desarrollo provincial con una frase que rápidamente generó repercusiones: “No es una maldición la minería para los catamarqueños, es una gran oportunidad”.
Las declaraciones del mandatario se dieron en el marco de una defensa explícita del crecimiento del sector extractivo y de las inversiones financiadas con recursos mineros en distintas localidades del interior provincial.
“La minería nos va a ayudar y nos está ayudando a cambiar la matriz económica”, afirmó Jalil. En ese sentido, destacó que varias de las principales obras públicas actualmente en ejecución se desarrollan en zonas directamente vinculadas a la actividad minera, como Antofagasta de la Sierra, Tinogasta y la Cuesta de Zapata.

El mandatario sostuvo además que Catamarca está aprovechando el auge del sector mediante herramientas financieras específicas como el fideicomiso minero, mecanismo que canaliza recursos provenientes de la actividad hacia infraestructura y proyectos provinciales.
“No es una maldición la minería para los catamarqueños, es una gran oportunidad y lo estamos aprovechando con el fideicomiso minero”, expresó.
La frase generó repercusiones debido al histórico debate que atraviesa a las provincias mineras argentinas, donde conviven las promesas de crecimiento económico y generación de empleo con cuestionamientos ambientales y sociales vinculados a la explotación de recursos naturales.
Minería en Catamarca: Jalil asegura que la actividad puede cambiar la economía provincial
Durante sus declaraciones, Jalil también defendió el modelo de participación estatal en el negocio minero y cuestionó la negativa de sectores opositores a ampliar la participación de los municipios dentro de CAMYEN y del fideicomiso minero.
“En algún momento va a ser importante algo que propuse y la oposición no quiso, que es que sean parte de CAMYEN y parte del fideicomiso”, señaló.
El gobernador sostuvo además que la provincia atraviesa un escenario de recuperación económica impulsado, en parte, por el crecimiento de la minería y la mejora de los ingresos vinculados al sector.
“Se ha recuperado la recaudación nacional, se está recuperando la provincial y también las regalías mineras”, indicó.
A partir de esa situación, Jalil aseguró que existen condiciones para comenzar a recuperar el empleo privado en la provincia.
“Creo que estamos con un buen índice para empezar a mejorar el empleo privado”, sostuvo.
En paralelo, explicó que el Gobierno provincial continúa asistiendo a sectores económicos afectados por la crisis, mientras acompaña actividades que muestran un fuerte dinamismo, como la minería y las industrias vinculadas.

El impacto de la minería en Catamarca: obras, empleo y formación universitaria
Uno de los principales argumentos utilizados por Jalil para defender la expansión minera fue el impacto económico que, según el Gobierno provincial, ya comienza a reflejarse en infraestructura, empleo y educación.
El mandatario destacó que parte de las obras estratégicas financiadas con recursos provenientes de la minería se desarrollan en regiones históricamente postergadas del interior catamarqueño.
Según explicó, las inversiones en rutas, conectividad y desarrollo urbano buscan acompañar el crecimiento de localidades donde la actividad minera se volvió central para la economía regional.
Además, Jalil remarcó el creciente interés de los jóvenes por carreras universitarias vinculadas al sector extractivo y aseguró que la demanda educativa vinculada a la minería se encuentra en niveles récord.
“Es una gran oportunidad para seguir dialogando. La Universidad de Catamarca es muy importante”, afirmó.
En esa línea, reveló que el rector de la universidad le informó sobre un fuerte aumento de inscriptos en Ingeniería en Minas y otras carreras relacionadas con la actividad minera.
“Estamos viendo qué plan podemos hacer para que más catamarqueños tengan oportunidad de estudiar en la Universidad de Catamarca”, concluyó.
Mientras el Gobierno provincial insiste en presentar a la minería como motor de crecimiento y transformación económica, el debate sobre sus consecuencias ambientales, sociales y distributivas continúa ocupando un lugar central en la agenda pública de Catamarca.
Debate por la minería en Catamarca
La expansión de la minería en Catamarca también mantiene abierto un fuerte debate por su impacto ambiental, especialmente en regiones sensibles de la Puna catamarqueña. Comunidades locales, organizaciones ambientalistas y especialistas vienen advirtiendo desde hace años sobre el consumo intensivo de agua que demandan los proyectos de litio en salares de altura, donde el recurso hídrico es escaso y estratégico para la vida de poblaciones rurales y ecosistemas únicos. Uno de los casos más mencionados es el del Salar del Hombre Muerto, donde distintas organizaciones denunciaron posibles efectos sobre acuíferos y alteraciones ambientales derivadas de la extracción de litio en una de las zonas más explotadas del país.
En paralelo, otros proyectos metalíferos históricos como Bajo La Alumbrera también dejaron antecedentes de conflictos ambientales y judiciales que siguen presentes en el debate público provincial. Durante años, vecinos y asambleas ambientales cuestionaron presuntos episodios de contaminación, manejo de residuos mineros y utilización de grandes volúmenes de agua para la actividad extractiva. Aunque los gobiernos provinciales sostienen que existen controles y monitoreos permanentes, los reclamos por mayor transparencia ambiental, acceso a información pública y participación ciudadana continúan siendo parte central de la discusión minera en Catamarca.















