Crece la disputa por los autos eléctricos: renovables presionan al gobierno para no quitar subsidios
La posible reducción de beneficios fiscales a vehículos eléctricos abrió un fuerte debate en Uruguay. Desde el sector de energías renovables reclaman una reunión urgente con el ministro Gabriel Oddone y exigen una hoja de ruta para la transición energética.
La discusión por el futuro de los subsidios a los vehículos eléctricos comenzó a escalar en Uruguay y ya enfrenta al gobierno con sectores vinculados a la transición energética. La Asociación Uruguaya de Energías Renovables manifestó su preocupación ante la posibilidad de que se eliminen o reduzcan las exoneraciones fiscales que hoy impulsan la compra de autos eléctricos y reclamó abrir una mesa de diálogo con el ministro de Economía, Gabriel Oddone.
El planteo fue realizado por el presidente de la gremial, Diego Oroño, durante una entrevista en Informativo Sarandí. Allí cuestionó que los anuncios oficiales “no van alineados con la política energética” que Uruguay viene desarrollando desde hace años.
Actualmente, Uruguay cuenta con aproximadamente 30 mil vehículos eléctricos dentro de un parque automotor cercano al millón y medio de unidades. Para la asociación, ese número demuestra que el mercado todavía está lejos de consolidarse y que retirar los incentivos ahora podría frenar el proceso de electrificación.
“No decimos que sean eternos los beneficios fiscales, pero no puede pasar que sean tan abruptos los cambios”, afirmó Oroño.
El dirigente también deslizó cuestionamientos sobre la influencia de otros sectores en el debate. “Casualmente los anuncios realizados por el gobierno son muy cercanos a las declaraciones de los estacioneros”, sostuvo, aunque aclaró que no puede asegurar una relación directa entre ambos hechos.
Subsidios a vehículos eléctricos: el reclamo del sector renovable en Uruguay
Desde la Asociación Uruguaya de Energías Renovables sostienen que la movilidad eléctrica forma parte de una estrategia energética de largo plazo y remarcan que Uruguay tiene una ventaja diferencial frente a otros países: gran parte de su matriz eléctrica proviene de fuentes renovables.
En ese sentido, Oroño destacó que “el vehículo eléctrico funciona en base a energías renovables”, a diferencia de otros mercados donde la electricidad todavía depende del carbón o combustibles fósiles.
La gremial propone que cualquier modificación en los beneficios fiscales se realice de manera gradual y con una hoja de ruta definida. Entre las alternativas planteadas aparece la posibilidad de comenzar revisando incentivos para vehículos eléctricos de alta gama, manteniendo beneficios para sectores productivos y usuarios que adquieren su primer automóvil eléctrico.
“Estamos de acuerdo en que se establezca una línea de tiempo y una hoja de ruta para ver cuándo se pueden hacer revisiones”, señaló el dirigente.
Infraestructura, baterías e impuestos: los desafíos de la transición energética
El debate abierto por los subsidios también expuso otros desafíos vinculados al crecimiento de la electromovilidad en Uruguay. Entre ellos aparecen la expansión de la infraestructura de carga, el reciclaje de baterías y el impacto fiscal que podría generar la caída del consumo de combustibles fósiles.
Desde la asociación remarcan que el país avanzó de forma acelerada en la instalación de cargadores rápidos en rutas y ciudades, aunque reconocen que la demanda creció más rápido de lo esperado.
Además, advierten que el avance de los vehículos eléctricos obligará a discutir en el futuro la estructura tributaria vinculada al combustible, especialmente por el peso que tiene el Imesi como fuente de recaudación estatal.
Mientras tanto, la gremial espera concretar una reunión con el Ministerio de Economía para intentar frenar cambios bruscos y definir el rumbo de la movilidad eléctrica en Uruguay.















