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Hallaron una gigantesca reserva de agua dulce bajo el Atlántico

Científicos identificaron un acuífero submarino frente a Nueva Jersey con miles de kilómetros cúbicos de agua dulce.

Durante años, la posibilidad de encontrar agua dulce en las profundidades del océano fue considerada poco probable. Sin embargo, una expedición científica confirmó la existencia de una enorme reserva bajo el océano Atlántico, frente a las costas de Nueva Jersey, que podría abastecer a la ciudad de Nueva York durante aproximadamente 800 años.

Científicos descubrieron un enorme acuífero de agua dulce bajo el Atlántico, frente a Nueva Jersey, con capacidad para abastecer a Nueva York durante unos 800 años

El descubrimiento se produjo en el verano de 2025, en el marco de la Expedition 501, cuando un equipo de investigadores perforó el lecho marino en una zona que desde la Guerra Fría despertaba sospechas por anomalías detectadas en estudios sismológicos. Durante décadas, el área fue catalogada como una rareza geológica sin explicación clara.

La misión formó parte del Programa Internacional de Perforación Oceánica (IODP3), una iniciativa científica global que investiga la estructura y evolución del planeta mediante el análisis de sedimentos y rocas del subsuelo marino.

Tras perforar a cientos de metros de profundidad, los científicos encontraron un acuífero submarino sellado bajo capas de arcilla y limo. Este depósito de agua dulce se extiende desde Nueva Jersey hasta Nueva York, e incluso alcanza zonas cercanas a Massachusetts.

Uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es que el agua presenta baja salinidad. Esto se debe a que los sedimentos que cubren el acuífero actuaron como una barrera natural, evitando que el agua dulce se mezclara con el agua salada del océano.

Según los expertos, esta reserva se habría formado hace unos 20.000 años, durante la última Edad del Hielo. En ese período, el nivel del mar era considerablemente más bajo y amplias áreas de la actual plataforma continental estaban expuestas. El agua proveniente del deshielo de glaciares y de las precipitaciones se filtró en el subsuelo y quedó atrapada cuando el nivel del mar subió.

Aunque el hallazgo es clave frente a la escasez hídrica global, su explotación presenta grandes desafíos técnicos, económicos y ambientales

Las dimensiones del acuífero son impactantes: se estima que contiene miles de kilómetros cúbicos de agua dulce. Durante las perforaciones, los investigadores lograron extraer más de 13.000 galones desde profundidades de hasta 400 metros bajo el lecho marino.

A pesar del potencial de este descubrimiento, los especialistas advierten que su aprovechamiento no es inmediato. La extracción de agua desde estas profundidades implica desafíos técnicos complejos, altos costos y posibles impactos ambientales. Además, el agua podría requerir tratamiento previo debido a la presencia de minerales disueltos.

Otro factor clave es la falta de un marco regulatorio específico, ya que este tipo de reservas se encuentra bajo jurisdicción federal y aún no existen normativas claras para su explotación.

En este contexto, los científicos coinciden en que este acuífero debe ser considerado como una reserva estratégica a largo plazo. En un escenario global marcado por la crisis hídrica y el cambio climático, este tipo de hallazgos podría resultar fundamental para garantizar el acceso al agua potable en el futuro.

Fecha de publicación: 03/04, 10:13 am