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“Microbiome Swarm Net”

Diseñaron un dispositivo con arquitectura biológica que busca eliminar microplásticos en ríos y mares

Inspirado en el comportamiento de bacterias y microbiomas, el proyecto propone una innovadora arquitectura capaz de detectar, capturar y degradar microplásticos.

La contaminación por microplásticos en ríos y océanos se ha convertido en una de las crisis ambientales más preocupantes del planeta. Estos diminutos fragmentos de plástico están presentes en prácticamente todos los ecosistemas acuáticos y representan una amenaza creciente para la biodiversidad y la salud ambiental de las ciudades modernas.

El proyecto Microbiome Swarm Net propone una arquitectura biológica capaz de capturar y degradar microplásticos en ríos y mares

Frente a este desafío, surge una pregunta clave para el futuro del diseño urbano: ¿puede la arquitectura actuar como un organismo vivo capaz de detectar y combatir la contaminación? A partir de esta idea nació Microbiome Swarm Net, un proyecto innovador que propone una arquitectura biológica diseñada para filtrar microplásticos del agua.

La propuesta fue desarrollada por Nasim Bakhshinejad, Sheida Ghelichkhany, Alireza Agah, Negar Hashemol Hosseini, Fatemeh Peysepar y Fatemeh Malemir, quienes estudiaron el comportamiento de microbiomas, biopelículas y colonias bacterianas para diseñar un sistema inspirado en procesos naturales.

Gracias a su enfoque innovador, el proyecto obtuvo el segundo lugar en la competencia internacional eVolo 2025, un certamen que premia ideas arquitectónicas visionarias que combinan tecnología, sostenibilidad, nuevos materiales y diseño experimental para repensar la relación entre las ciudades y la naturaleza.

Una arquitectura inspirada en bacterias para limpiar los ríos

Para desarrollar el concepto, el equipo utilizó como caso de estudio el río Guangzhou, considerado uno de los ríos más contaminados de Asia. Allí observaron que las bacterias poseen un comportamiento colectivo similar al de un enjambre inteligente.

Este innovador dispositivo utiliza capas de filtración, anillos espirales y una nanored bacteriana inteligente para transformar el flujo del agua en un proceso natural de purificación ambiental

Estos microorganismos tienen la capacidad de desplazarse hacia zonas contaminadas, agruparse y multiplicarse rápidamente, lo que les permite aumentar su capacidad de degradar contaminantes mediante procesos metabólicos.

Este fenómeno de inteligencia adaptativa fue la base conceptual del proyecto: diseñar una estructura que funcione como un filtro vivo capaz de reaccionar ante la contaminación, en lugar de operar como una simple máquina mecánica.

El resultado es una propuesta de arquitectura ambiental que actúa como un sistema biológico de purificación del agua, capaz de colaborar con los procesos naturales para reducir la presencia de microplásticos.

Las tres capas del sistema que filtra microplásticos

El diseño del Microbiome Swarm Net se basa en un sistema compuesto por tres capas principales, que combinan principios arquitectónicos, biológicos y biomiméticos.

1. Capa externa inspirada en escamas de dragón

La primera capa funciona como una membrana protectora externa con una textura similar a las escamas de un dragón, un elemento inspirado en el simbolismo cultural chino y en las superficies protectoras de la naturaleza.

Esta estructura reduce la velocidad del agua del río y genera remolinos suaves que dirigen las partículas contaminantes hacia el interior del sistema, aumentando el contacto entre el agua y las capas de filtración.

2. Anillos espirales que prolongan el proceso de filtrado

Dentro de la estructura, una serie de anillos espirales crea un recorrido complejo para el agua. Esta geometría permite prolongar el tiempo de contacto entre los microplásticos y los filtros activos, mejorando la eficiencia del sistema.

El movimiento en espiral está inspirado en procesos naturales de filtración, como los observados en caracoles, corrientes oceánicas y vórtices acuáticos. De esta manera, el flujo caótico del río se transforma en un proceso de limpieza más organizado y eficiente.

3. Nanored bacteriana que captura y degrada microplásticos

En el núcleo del sistema se encuentra una nanored bacteriana inteligente, una malla adaptable que funciona como un tejido vivo dentro de la estructura.

Esta red captura los microplásticos presentes en el agua mientras alberga colonias de bacterias capaces de degradar partículas plásticas. Con el tiempo, estas bacterias forman biopelículas que aumentan la capacidad de filtración del sistema.

Las colonias bacterianas intensifican su actividad en zonas con mayor concentración de contaminación, siguiendo la lógica del comportamiento de enjambre.

Durante el proceso de degradación, las reacciones bioquímicas generan una suave bioluminiscencia verde-azulada, que funciona como una señal natural indicando las áreas donde el sistema está purificando el agua de manera activa.

Un modelo de arquitectura ambiental replicable

Más que una estructura aislada, Microbiome Swarm Net propone un nuevo paradigma de arquitectura ambiental: sistemas capaces de adaptarse, percibir su entorno y colaborar con la naturaleza.

El proyecto combina ciencia del microbioma, biomímesis, innovación material y referencias culturales para abordar uno de los desafíos ambientales más urgentes del planeta: la contaminación por microplásticos en ríos y océanos.

Además, el concepto plantea un modelo replicable para ciudades de todo el mundo que enfrentan problemas similares de contaminación hídrica.

En este sentido, la propuesta imagina infraestructuras capaces de respirar al ritmo del río, actuar como órganos de purificación submarinos y transformar la arquitectura en un aliado activo en la protección de los ecosistemas acuáticos.

Fecha de publicación: 13/03, 8:45 am