A orillas del lago Buenos Aires y cerca de Chile: así es el pueblo que está rodeado por la cordillera y tiene una identidad propia única
Se consolida como un destino ideal para quienes buscan paisajes imponentes, turismo rural y tranquilidad todo el año.
La Patagonia argentina es sinónimo de paisajes abiertos, rutas escénicas y destinos que conservan un ritmo propio. En ese mapa aparece un pueblo que crece como alternativa turística sin perder su esencia: Los Antiguos, una localidad ubicada a orillas del lago Buenos Aires, rodeada por la cordillera y a pocos kilómetros de la frontera con Chile.

Con una identidad marcada por la producción de cerezas, el turismo rural y los paisajes de montaña, este rincón de Santa Cruz se posiciona como uno de los destinos más atractivos de la Patagonia profunda para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y experiencias auténticas.
Dónde queda Los Antiguos y cómo llegar
Los Antiguos está ubicado en el noroeste de la provincia de Santa Cruz, sobre la Ruta Provincial 43, con acceso directo desde la emblemática Ruta Nacional 40, uno de los corredores turísticos más importantes del país.
El pueblo se encuentra asentado sobre la costa sur del lago Buenos Aires -el segundo más grande de Sudamérica- y rodeado por formaciones de la cordillera de los Andes. Esta combinación de agua y montaña define su paisaje y le otorga una impronta única dentro del circuito patagónico.
Desde el norte se accede a través de la localidad de Perito Moreno, mientras que hacia el oeste el paso internacional Jeinimeni conecta con Chile, permitiendo armar recorridos binacionales que suman experiencias de ambos países.
Capital Nacional de la Cereza y turismo rural
Uno de los rasgos distintivos de Los Antiguos es su producción de frutas finas. La localidad fue declarada Capital Nacional de la Cereza, un título que refleja el peso económico y cultural de esta actividad.

Más de 20 chacras turísticas abren sus puertas a visitantes que desean conocer el proceso productivo y degustar especialidades regionales. Dulces artesanales, chocolates, cervezas locales y conservas forman parte de una propuesta que combina gastronomía y paisaje.
El clima particular de la zona -más benigno que en otras áreas de Santa Cruz- favorece el cultivo y le da al pueblo un perfil productivo que lo diferencia dentro de la Patagonia.
Qué hacer en Los Antiguos: naturaleza y rutas escénicas
Entre las principales actividades en Los Antiguos se destaca la costanera del lago Buenos Aires. Allí se pueden realizar caminatas, paseos en bicicleta o deportes náuticos como kayak y windsurf. Los amaneceres y atardeceres sobre el agua se convierten en uno de los momentos más fotografiados del destino.
Otra experiencia imperdible es la Ruta Escénica 41, un recorrido de aproximadamente 170 kilómetros que une Los Antiguos con Lago Posadas. Este trayecto atraviesa paisajes de precordillera, arroyos, montañas y miradores naturales que ofrecen panorámicas cambiantes en cada tramo.
Desde el pueblo también se pueden organizar excursiones hacia sitios emblemáticos como la Cueva de las Manos, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, o el imponente Monte Zeballos. Del lado chileno, las Capillas de Mármol completan el circuito con sus formaciones rocosas sobre aguas turquesas.
Un pueblo patagónico con identidad propia
A diferencia de otros destinos más masivos del sur argentino, Los Antiguos mantiene un ritmo sereno. Su principal atractivo no es solo el paisaje, sino la experiencia de recorrerlo sin apuro: caminar por la costa del lago, conversar con productores locales o detenerse en un mirador de montaña.
Rodeado por la cordillera, a orillas del lago Buenos Aires y a pocos kilómetros de Chile, este pueblo santacruceño consolida su lugar dentro del mapa turístico de la Patagonia argentina. Naturaleza, producción regional y tranquilidad se combinan para darle una identidad propia que lo distingue y lo proyecta como uno de los destinos emergentes más interesantes del sur del país.















