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Turismo

Tras 40 años, volvió a la Argentina el mayor depredador acuático: cuál es y dónde está

La nutria gigante regresó a los humedales del Parque Nacional Iberá en un hito de conservación que busca restaurar el equilibrio ecológico.

Durante décadas, la nutria gigante fue apenas un recuerdo en los humedales del nordeste argentino, víctima de la caza y la degradación ambiental. Hoy, su regreso al Parque Nacional Iberá no solo representa una noticia alentadora para la conservación, sino también un paso clave en la restauración de uno de los ecosistemas más valiosos del país.

Regresó la nutria gigante después de 40 años

La protagonista de este hito es la nutria gigante (Pteronura brasilensis), el mayor depredador acuático de Sudamérica, que volvió a habitar los esteros del Iberá tras más de cuarenta años de ausencia. Tal como informó el diario Clarín, la reintroducción constituye un acontecimiento sin precedentes para la zoología argentina y regional.

Con un peso que puede superar los 30 kilos y una longitud cercana a los 1,80 metros, la nutria gigante está lejos de responder a la imagen de un animal inofensivo. Se trata de un cazador altamente eficiente cuya alimentación, basada casi exclusivamente en peces, cumple un rol fundamental en la regulación y el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.

El retorno de la especie fue posible gracias a un proyecto de restauración ecológica impulsado por Rewilding Argentina desde 2017, que culminó recientemente con la liberación de una familia de cuatro ejemplares en el Gran Parque Iberá, en la provincia de Corrientes. Se trata del primer antecedente a nivel mundial en el que esta especie es reintroducida exitosamente en un ambiente del que había desaparecido por completo.

La familia está conformada por Nima, una hembra proveniente del Zoológico de Madrid; Coco, su pareja llegada desde Dinamarca; y dos crías nacidas en noviembre de 2024 dentro del parque. El proceso incluyó la selección de parejas reproductoras, el entrenamiento con peces vivos para recuperar habilidades de caza, la construcción de recintos de cuarentena y un sistema de seguimiento posterior a la liberación mediante arneses especialmente diseñados.

“La nutria gigante es el principal depredador acuático de estos humedales, y su presencia tiene un impacto directo y positivo en la salud del ecosistema”, señaló Sebastián Di Martino, director de conservación de Rewilding Argentina.

El regreso de la nutria al Parque Nacional Iberá representa un paso clave en la restauración del ecosistema

Por qué la nutria gigante puede convertirse en un motor del turismo en Argentina

El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, manifestó su expectativa de que este logro en materia de conservación coloque a la Argentina en el radar internacional. “El regreso de la nutria gigante no solo recupera su rol clave dentro del ecosistema acuático, sino que también despertará el interés de turistas que buscan experiencias vinculadas a la naturaleza, impulsando el empleo y el desarrollo para los correntinos”, sostuvo.

Su mirada fue acompañada por otras voces del ámbito de la conservación. Kristine Tompkins, presidenta de Tompkins Conservation, subrayó la urgencia de estas iniciativas en un contexto global crítico: “Frente a la crisis de extinción masiva que atraviesa el planeta, ayudar a la naturaleza a sanar es hoy nuestra tarea más urgente”.

A partir de estos avances, el Parque Nacional Iberá se afirma como un caso de referencia a nivel mundial en programas de reintroducción de fauna, con especies emblemáticas como la nutria gigante, el yaguareté y el guacamayo rojo entre sus principales logros.

En sintonía con experiencias internacionales -como el trabajo de España para recuperar el lince ibérico-, Argentina puso en marcha procesos complejos y de largo plazo para devolver especies a sus hábitats naturales, tanto en Iberá como en otras regiones, como el Chaco. Los resultados iniciales confirman que el camino elegido es el correcto.

Por qué los humedales son clave para Argentina

Los humedales en Argentina son imprescindibles para el desarrollo de los distintos ecosistemas

Los humedales argentinos cumplen un rol fundamental desde el punto de vista ambiental, social y económico. Con una superficie superior a los 600.000 kilómetros cuadrados -cerca del 21% del territorio nacional-, estos ecosistemas abarcan una gran diversidad de paisajes, como los Esteros del Iberá, el Delta del Paraná, los Bañados de la laguna Mar Chiquita, la laguna de los Pozuelos y extensas áreas de humedales patagónicos.

Entre sus funciones más relevantes se destaca su capacidad para mejorar la calidad del agua, ya que actúan como filtros naturales que retienen sedimentos, nutrientes y contaminantes. Además, son verdaderos reservorios de biodiversidad, al albergar una amplia variedad de especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas o amenazadas.

Los humedales también cumplen un papel estratégico frente al cambio climático, dado que almacenan grandes volúmenes de carbono y contribuyen a mitigar el efecto invernadero. A esto se suman sus beneficios socioeconómicos: sostienen actividades productivas y recreativas como la pesca, la ganadería, la agricultura y el turismo, fundamentales para numerosas comunidades locales.

Por último, estos ecosistemas brindan servicios esenciales de protección del suelo y las costas, ya que ayudan a reducir la erosión en riberas, deltas y zonas inundables, fortaleciendo la resiliencia de los territorios frente a eventos climáticos extremos.

Fecha de publicación: 12/01, 12:45 pm