Trabajadores de la Administración de Parques Nacionales rechazaron el régimen de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno nacional y advirtieron que forma parte de un ajuste que podría reducir hasta un 20% de la planta. Desde el sindicato sostienen que el recorte no solo afecta al empleo, sino también a tareas clave de conservación, control de incendios, protección de la biodiversidad y turismo.