Desde marzo de 2022, la Unión Europea prohíbe el lilial en todos los cosméticos por ser tóxico para la reproducción. En Argentina, sin embargo, sigue presente en productos de marcas masivas que se venden en cualquier farmacia o supermercado. La regulación local no lo prohíbe, y en muchos casos ni siquiera obliga a declararlo en la etiqueta.