A partir de agosto de 2026, entrará en vigor el Reglamento (UE) 2025/40, una normativa de aplicación directa que exige que todos los envases sean reciclables. La medida impone límites estrictos al espacio vacío, obliga al etiquetado armonizado y establece cuotas de contenido reciclado, transformando por completo la cadena de suministro global.