Tras una reciente misión comercial en Canadá, Santa Cruz posiciona a la formación Palermo Aike como el nuevo epicentro del shale argentino. Con reservas estimadas en 10.000 millones de barriles y el respaldo de YPF y CGC, la provincia busca consolidar un modelo competitivo para atraer capitales internacionales y transformar su perfil productivo.