La entidad empresarial cuestionó el impuesto del 17% previsto para las bebidas azucaradas en la reforma tributaria y advirtió por su impacto sobre la industria azucarera. La OMS, en cambio, sostiene que reducir el consumo de estas bebidas es una medida de salud pública y en 2026 volvió a recomendar impuestos para desalentar su consumo.