Un estudio de la Universidad de Waterloo confirmó la presencia de fentanilo, metadona y antidepresivos en el organismo de peces que habitan ríos cercanos a zonas urbanas. La investigación advierte que las plantas depuradoras actuales no logran filtrar estos compuestos, lo que genera una exposición crónica que altera la biología y el comportamiento de la fauna acuática.