Un estudio del Conicet alertó que las lluvias arrastran contaminantes hasta el arroyo Las Conchas

Un estudio realizado por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) encendió las alarmas sobre el estado ambiental de la cuenca del arroyo Las Conchas, en Entre Ríos. El trabajo concluyó que las lluvias intensas funcionan como un mecanismo que transporta contaminantes desde el área agroindustrial de Crespo hasta cursos de agua que atraviesan ecosistemas de alto valor ambiental.

La investigación, publicada en la revista científica Human and Ecological Risk Assessment: An International Journal (HERA), fue desarrollada por los especialistas Ana Cuzziol Boccioni, Andrés Attademo, Karen Russell White, María Lancelle, Rafael Lajmanovich y Paola Peltzer.

Los científicos analizaron muestras tomadas en cuatro puntos de la cuenca, incluyendo el arroyo Crespo, dos sectores del arroyo Espinillo y el arroyo Las Conchas, que atraviesa la reserva natural del Parque Escolar Rural Enrique Berduc antes de desembocar en el río Paraná.

Un estudio del Conicet determinó que las lluvias intensas transportan efluentes urbanos e industriales desde Crespo hasta el arroyo Las Conchas y áreas protegidas de Entre Ríos

Las muestras fueron recolectadas dentro de las 24 horas posteriores a intensas precipitaciones para evaluar parámetros fisicoquímicos, presencia de metales pesados, bacterias y cianobacterias. Entre los contaminantes analizados se encontraron hierro, cobre, plomo, zinc y mercurio, además de microorganismos indicadores de contaminación fecal.

Cómo las lluvias transportan la contaminación hacia el arroyo Las Conchas

El trabajo concluyó que las precipitaciones extraordinarias no son la causa directa de la contaminación, sino el factor que pone en movimiento los contaminantes acumulados en el sistema.

Durante estos eventos se producen desbordes y arrastres de efluentes urbanos e industriales que ingresan al arroyo Crespo y continúan su recorrido a través del arroyo Espinillo hasta llegar al arroyo Las Conchas.

“Los pulsos de contaminación provocados por tormentas se reconocen cada vez más como factores importantes de degradación ecológica en regiones caracterizadas por la producción ganadera intensiva, las industrias de procesamiento de alimentos y una infraestructura deficiente de aguas residuales”, señala el estudio.

Los investigadores detectaron metales, bacterias y altos niveles de toxicidad, y advirtieron que estos episodios de contaminación podrían pasar inadvertidos en los monitoreos tradicionales

Los investigadores agregan que “los desbordamientos inducidos por las lluvias en las lagunas de tratamiento de aguas residuales, las descargas de mataderos y los efluentes no regulados aumentan sustancialmente las cargas de contaminantes, acelerando la eutrofización, la proliferación microbiana y la toxicidad química”.

Asimismo, advierten que “esta convergencia de degradación ambiental y dispersión de patógenos subraya la necesidad de un enfoque de Una Salud, que reconoce que la salud de los ecosistemas acuáticos está intrínsecamente ligada al bienestar animal y humano”.

Qué halló el estudio del Conicet en la cuenca de Crespo y Las Conchas

Para demostrar este proceso, los investigadores realizaron muestreos luego de una tormenta que dejó 87 milímetros de lluvia. Según explicaron, las primeras horas posteriores a estos eventos son fundamentales debido al denominado fenómeno de “primer lavado” (first flush), momento en el que grandes cantidades de contaminantes son movilizadas en un corto período.

El punto más afectado fue el arroyo Crespo, inmediatamente aguas abajo de la zona urbana. Allí los investigadores detectaron agua rojiza, olores pútridos, condiciones casi anóxicas y elevadas concentraciones de bacterias fecales, metales y cianobacterias.

Los bioensayos realizados en laboratorio arrojaron además un dato preocupante: las muestras obtenidas en ese sector provocaron la muerte del 100% de los renacuajos expuestos en apenas 24 horas.

Si bien la toxicidad disminuyó a medida que el agua avanzó por la cuenca, los investigadores lograron identificar un gradiente de contaminación que se extendió hasta el arroyo Las Conchas, dentro de la reserva natural Parque Escolar Rural Enrique Berduc.

El estudio concluye que estos episodios probablemente pasen desapercibidos en los monitoreos tradicionales debido a su corta duración. Por ese motivo, los autores recomiendan incorporar sistemas de monitoreo específicos asociados a eventos de lluvia, con el objetivo de mejorar la detección de estos pulsos de contaminación y fortalecer la gestión ambiental de la cuenca.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.