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"Mala suerte"

Un argentino ganó un auto eléctrico, pero traerlo al país le sale más caro que comprar uno nuevo

Se trata de un Xiaomi SU7, pero las restricciones aduaneras y los altos impuestos hacen que nacionalizarlo resulte prácticamente imposible.

Un ciudadano argentino ganó un auto eléctrico de alta gama en un sorteo realizado durante el Black Friday en Paraguay, pero traer el vehículo a la Argentina se convirtió en un problema mayor: los costos e impuestos para ingresarlo legalmente al país serían tan altos que podrían superar el valor del propio automóvil.

El premio es un Xiaomi SU7, el primer vehículo eléctrico desarrollado por la compañía tecnológica china Xiaomi. El ganador fue Ulises Cammarata, un argentino que participó del sorteo mientras realizaba compras en la ciudad fronteriza de Ciudad del Este.

Un sorteo del Black Friday que atrajo a miles de compradores

El sorteo se realizó en el marco del Black Friday, una de las fechas comerciales más importantes del año en Ciudad del Este. Durante esos días, miles de turistas y compradores -especialmente argentinos y brasileños- cruzan la frontera para aprovechar descuentos en tecnología, electrónica y otros productos.

En ese contexto, la empresa comercial Cellshop organizó una campaña promocional durante 2025 en la que los clientes recibían cupones digitales por cada compra realizada. El premio mayor del sorteo era justamente el automóvil eléctrico Xiaomi SU7.

La extracción se realizó el 23 de noviembre de 2025, y el ganador fue el ciudadano argentino Ulises Cammarata, quien se convirtió en el propietario del vehículo. Sin embargo, el premio pronto se transformó en un desafío legal y económico.

Por qué el argentino no puede traer el auto eléctrico al país

El principal problema para el ganador radica en la legislación aduanera argentina. Según la normativa vigente, los residentes del país no pueden ingresar vehículos con patente extranjera para uso permanente, una medida diseñada para evitar maniobras de contrabando o la circulación irregular de automóviles.

De acuerdo con lo informado por el medio regional Diario Ahora Litoral, en caso de intentar ingresar el vehículo sin cumplir con las condiciones legales, las autoridades aduaneras podrían incluso retener el rodado.

Por ese motivo, la única alternativa posible sería nacionalizar el vehículo, es decir, importarlo oficialmente cumpliendo con todos los requisitos impositivos y arancelarios.

Impuestos y costos que superan el valor del auto

El problema es que el proceso de importación implicaría pagar distintos impuestos, aranceles aduaneros y costos administrativos que podrían superar el valor comercial del propio vehículo.

Esto incluye:

  • aranceles de importación
  • impuestos internos
  • IVA
  • costos logísticos y de homologación

En muchos casos, estos cargos elevan el precio final del vehículo a cifras muy superiores a las del mercado internacional, lo que vuelve económicamente inviable traerlo al país.

Por ese motivo, el auto eléctrico continúa en Paraguay sin poder cruzar legalmente la frontera hacia Argentina.

Cómo es el Xiaomi SU7, el auto eléctrico que ganó el argentino

El Xiaomi SU7 es el primer automóvil fabricado por la compañía tecnológica Xiaomi, conocida mundialmente por sus teléfonos inteligentes y dispositivos electrónicos.

Se trata de un sedán eléctrico de alta gama que busca competir con marcas líderes del mercado de movilidad eléctrica. Entre sus principales características se destacan:

  • autonomía de más de 700 kilómetros según la versión
  • aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos en sus modelos más potentes
  • integración avanzada con el ecosistema tecnológico de Xiaomi
  • sistemas de asistencia a la conducción y conducción inteligente

El modelo fue presentado como uno de los grandes proyectos de diversificación de la compañía china dentro del sector automotriz, un mercado que está creciendo rápidamente en todo el mundo.

Un premio que todavía no puede cruzar la frontera

Aunque el sorteo fue completamente válido y el argentino fue confirmado como ganador, el vehículo sigue en Paraguay mientras se evalúan posibles alternativas.

Entre las opciones que suelen surgir en este tipo de casos aparecen la venta del auto en el país donde fue ganado, su transferencia a un tercero o el pago de los costos necesarios para nacionalizarlo, aunque en este caso el valor total podría ser incluso mayor que el de comprar un vehículo nuevo.

Así, lo que comenzó como una historia de suerte en un sorteo internacional terminó convirtiéndose en un ejemplo concreto de cómo las regulaciones aduaneras y los altos costos de importación pueden complicar la llegada de un auto eléctrico a la Argentina.

Fecha de publicación: 06/03, 11:28 am