A fines del año pasado, la Ciudad de Buenos Aires dio un paso concreto hacia la modernización de su sistema de transporte público con el inicio de la prueba piloto del Sistema TramBus.
Fue más precisamente el 11 de noviembre del 2025, cuando el colectivo 100% eléctrico, totalmente silencioso y sin emisiones comenzó a funcionar en algunas zonas de la Capital Federal en el marco de una prueba piloto lanzada por las autoridades porteñas.
Se trata del despliegue de un nuevo sistema de transporte que combina la flexibilidad de un colectivo con la eficiencia y capacidad de un tranvía y que las autoridades del Gobierno porteño presentan como el eje central de la movilidad sustentable para los próximos años.
Si bien el lanzamiento oficial de la operación que funcionará bajo la denominación de Línea T1 está previsto para fines de 2026, ahora se acaba de dar un paso más para la concreción final de ese objetivo.
Este martes 4 de marzo se abrieron los sobres que contienen las ofertas para hacerse cargo de la operación integral de este nuevo sistema de transporte público de pasajeros, bajo la licitación convocada por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad.
En este contexto, quedaron tres competidores para el tramo final que corresponde a la adjudicación de este servicio conocido como “Sistema Trambus” – Traza T1, por un monto total superior a los $86.000 millones establecido por el gobierno que lidera Jorge Macri.
Proceso clave para operar el Trambus
La apertura de los sobres se llevó a cabo a las 13 horas de esta jornada y las empresas calificadas para las próximas etapas fueron DOTA; Metropol y Misión Buenos Aires.
Todas pasaron el filtro del pliego de bases y condiciones particulares y de especificaciones técnicas dispuesto para el proceso licitatorio que ahora continuará con el análisis particular de cada oferta en un plazo estimado en dos semanas antes de que se suscriba el contrato definitivo con la empresa adjudicataria.
Esta licitación es considerada como el proceso clave lanzado por el gobierno porteño para avanzar en su política de movilidad sustentable durante los próximos años a partir de una flota de colectivos eléctricos y de una novedosa infraestructura que se pondrá en marcha en un tramo que conectará Nueva Pompeya con el Aeroparque Metropolitano.
El grupo ganador de la compulsa tendrá a su cargo la operación y mantenimiento de esta nueva línea de colectivos sustentables por un periodo de concesión de 60 meses (5 años) mediante un modelo de gestión que le otorga al operador privado las unidades en comodato y lo obliga, por ejemplo, a aportar predios adicionales (mínimo 4.500 m²) para el estacionamiento y carga de los buses.
Qué empresas pelean por el Trambus
En el caso de las tres ofertas que la comisión evaluadora del proceso deberá analizar, fueron presentados por los tres grupos que representan el núcleo del poder del transporte automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Pero, si bien comparten el mercado, tienen perfiles de negocio, orígenes y estrategias de expansión muy distintos.
- Grupo DOTA (Doscientos Ocho Transporte Automotor): es considerado el «gigante» del sector, con una estructura de integración vertical única con la que no solo opera líneas, sino que fabrica sus propios insumos.
Controlado por los hermanos José y Ángel Faijá., gestiona directa o indirectamente cerca de 180 líneas (aprox. el 67% del mercado de grupos empresariales del AMBA).
El grupo es dueño de la carrocera Todo Bus, la terminal automotriz Agrale (a través de Megacar) y la aseguradora Argos.
Sus propietarios lideran la cámara CETUBA y vienen manteniendo una histórica postura confrontativa con el gremio UTA, operando incluso durante paros generales.
Este año se convirtió en el principal proveedor de unidades para el nuevo Trambus de la Ciudad a través de Megacar, que logró imponerse frente a competidores internacionales (como la española Irizar) para la provisión de las unidades.
La empresa suministrará un total de 74 buses eléctricos (una combinación de unidades rígidas de 12 metros y articuladas de 18 metros), que son de origen chino (marca Agrale/Yutong) pero que fueron adaptadas con tecnología específica para el mercado local.
La balanza se inclinó a favor de DOTA no solo por el precio (un 40% por debajo del presupuesto inicial en algunos rubros), sino por su capacidad logística y el control de la carrocera La Favorita, lo que garantiza el mantenimiento local.
Al controlar también la carrocera La Favorita y tener una fuerte presencia en la zona de Pompeya, el Grupo DOTA se posicionó como el actor dominante de todo el negocio del Trambús, por el cual ahora va por el engranaje que le falta: la operación del sistema.
- Grupo Metropol (La Nueva Metropol): de origen familiar, tiene una fuerte impronta tecnológica y una estrategia de diversificación que trasciende las fronteras de Argentina.
Dirigido por los hermanos Eduardo y Javier Zbikoski, oriundos de Misiones, opera unas 27 líneas en el AMBA (como la 65, 151, 194 y 195) y tiene una fuerte presencia en Chile con más de 700 buses.
Se posiciona como un holding líder en movilidad sustentable, al punto que recientemente invirtió u$s45 millones para traer 150 buses chinos King Long a GNC, desafiando el predominio de Mercedes Benz y Agrale.
Su perfil político-gremial ubica a sus dueños encabezando la cámara AAETA, la más activa en términos de comunicación de datos del sector (Índice Bondi).
- Misión Buenos Aires: si bien es un nombre comercial, está estrechamente ligado a la estructura de la familia Zbikoski, es decir a Metropol, funcionando como una unidad de negocios específica dentro de su ecosistema.
Surgió tras la caída del Grupo Plaza (de los hermanos Cirigliano) luego de la tragedia de Once y su principal activo es la línea 129, que une Retiro/Once con La Plata, compitiendo directamente en el corredor sur de media distancia.
Con Metropol comparte el management de los Zbikoski, pero mantiene una identidad visual propia (unidades blancas con vivos azules/verdes) y es la punta de lanza para captar usuarios del corredor La Plata-CABA.
Cómo funciona el Trambus
Las características del Servicio (Traza T1) que se acaba de licitar tienen en cuenta la operación de una línea que unirá el Centro de Trasbordo Sáenz (Nueva Pompeya) con el Aeroparque Jorge Newbery, atravesando barrios como Almagro, Boedo, Palermo y Villa Crespo.
A modo de frecuencia, se proyecta un servicio cada cuatro minutos en horas pico, funcionando las 24 horas del día y se estima que transportará a unos 50.000 pasajeros diarios, reduciendo los tiempos de viaje actuales en un 40%.
El proyecto incluye la construcción de paradores «icónicos» y sustentables en intersecciones clave como Av. La Plata y Av. Rivadavia (Conexión Línea A) y Av. Almafuerte (Conexión Línea H).
En concreto, la T1 atravesará ocho barrios como son Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Parque Chacabuco, Boedo, Parque Patricios y Nueva Pompeya.
También, cinco líneas de subte al tener conexiones con las estaciones Palermo (Línea D), Dorrego (Línea B), Acoyte (Línea A), Avenida La Plata (Línea E) y Hospitales (Línea H).
A esto le suma cinco estaciones de ferrocarril: Saenz (Belgrano Sur), Caballito (Sarmiento), Villa Crespo (San Martín), Palermo (San Martín) y 3 de febrero (Mitre).
Prueba piloto del Trambus
Se prevé que las primeras unidades comiencen a circular durante el transcurso de este año, teniendo en cuenta que la prueba piloto actual se realiza en el Ramal C de la Línea 34, a lo largo de los 12 kilómetros del corredor del Metrobus Juan B. Justo.
Este tramo se eligió para evaluar el desempeño, los tiempos reales de viaje y la integración de la tecnología antes del lanzamiento definitivo del sistema.
Las unidades que circulan tienen accesibilidad total, aire acondicionado, WiFi, USB, información audiovisual y un paquete de seguridad con ADAS, cámaras, retrovisores digitales, DMS y telemetría en tiempo real.
La principal diferencia del TramBus con un colectivo tradicional reside en la tecnología implementada en el vehículo y en la infraestructura que lo acompañará.
En este sentido, uno de los diferenciales más importantes es que el TramBus implementará una tecnología de punta bajo el concepto de «semáforos observados».
Se trata de dispositivos que detectarán la aproximación del TramBus y le otorgarán prioridad de paso en las intersecciones.
Esto, sumado al uso de carriles exclusivos y estaciones específicas, permitirá a la Línea T1 ahorrar hasta un 40% en los tiempos de viaje respecto a los recorridos actuales.
Además, incorporan un paquete de seguridad avanzado que incluye cámaras, retrovisores digitales y telemetría en tiempo real (DMS), lo que mejora la experiencia del pasajero y la seguridad operativa.
Lo que viene
Su característica 100% eléctrica y silenciosa contribuye directamente a reducir la contaminación sonora y ambiental en la Ciudad.
Otro aspecto que se considera crucial es la tarifa integrada con el Subte, que ofrecerá un descuento automático a los usuarios que combinen ambos transportes, promoviendo un sistema de movilidad más ordenado y eficiente.
La segunda línea, la T2, se espera que inicie su servicio aproximadamente en 2027 para operar de manera transversal de norte a sur, con un trazado más hacia el oeste.
Unirá la estación Belgrano C del tren Mitre con el mismo destino que la T1: el Centro de Trasbordo Sáenz y su recorrido abarcará también ocho barrios (Villa Urquiza, Belgrano, Parque Chas, Agronomía, Villa del Parque, Villa Santa Rita, Flores y Nueva Pompeya), además de dos líneas de subte en San Pedrito (Línea A) y Congreso de Tucumán (Línea D).
Paradores inteligentes en el Trambus
De manera paralela a este proceso, el gobierno porteño también lanzó una licitación para la construcción de los paradores del sistema, con la que no solo se busca funcionalidad, sino redefinir la estética urbana con estaciones que el propio ejecutivo cataloga como «icónicas».
En este caso, se adjudicará la construcción de una parte importante de la modalidad de transporte colectivo eléctrico mediante la ejecución de los denominados “Paradores Icónicos”, o siete sectores dentro de la traza del TramBus (T1).
Se agregarán paradas que debido a su proximidad a otros medios de transporte público (subtes y trenes) se destacarán a través de una infraestructura diferenciada con respecto a otras paradas y de nuevos programas y usos.
La obra tendrá lugar en los barrios de Palermo (Comuna 14), Villa Crespo (Comuna 15), Caballito (Comuna 6), Boedo (Comuna 5), Parque Chacabuco (Comuna 7) y Parque Patricios (Comuna 4) bajo un presupuesto estimado en los $10.813 millones.
La medida también establece que el plazo de ejecución de la obra es de es de ocho meses contados a partir de la fecha fijada en el acta de inicio, tal como lo establece la Subsecretaría de Proyectos y Obras de la Ciudad.
Paradas de nueva generación
Las autoridades aseguran que lo que distingue a este proyecto es la distribución estratégica y el diseño de sus estaciones, con 35 paradores que estarán ubicados sobre las veredas y 36 que se dispondrán en el centro de la calzada (estilo Metrobus).
La iniciativa incluye una serie de paradores de «nueva generación» o icónicos que no solo serán centros de trasbordo, sino que presentarán una arquitectura disruptiva, materiales sustentables y tecnología de vanguardia.
La licitación exige estándares de alta calidad para convertir estas paradas en hitos urbanos y de alta conectividad y valor simbólico, como el Aeroparque Jorge Newbery y los principales nodos de combinación con el Subte.
El diseño de estas estaciones surge del Concurso Nacional de Ideas organizado por la SCA (Sociedad Central de Arquitectos), donde el primer premio fue otorgado al Arq. Fernando Ariel Vignoni (Proyecto «Clave Recoleta»), destacándose por su modularidad y estética moderna.
Estos paradores no solo servirán para el ascenso y descenso, sino que incorporarán una gran cantidad de servicios para los pasajeros diferentes a los de las paradas convencionales de colectivo o los refugios del Metrobus tradicional.
Es que los paradores icónicos del Trambus funcionan como pequeñas terminales inteligentes que presentan una estética moderna que prioriza la transparencia y la integración con el paisaje urbano.
Por caso, tendrán cerramientos de vidrios templados y laminados que permiten una visibilidad de 360°, aumentando la sensación de seguridad y permitiendo que la luz natural bañe la plataforma.
Los materiales serán sustentables, con estructuras metálicas de alta resistencia combinadas con elementos de «ruptura de puente térmico» para mantener una temperatura agradable bajo los techos.
Varios de estos paradores incorporan canteros con vegetación nativa que actúan como barrera acústica y visual entre el carril exclusivo y la vereda peatonal.
Además, funcionarán como un Hub de servicios (Logística y Multimodalidad), con una oferta pensada para el ciudadano moderno.
Por eso, habrá lockers logísticos o casilleros inteligentes para el retiro de paquetes y envíos de e-commerce, aprovechando que el usuario ya está en tránsito.
También, guardabicis en espacios seguros para estacionar bicicletas, fomentando la combinación del Trambus con la movilidad activa.
Otro detalle serán los puntos de carga, con estaciones con puertos USB y conexión WiFi de alta velocidad gratuita para los pasajeros en espera.
La infraestructura está diseñada para una accesibilidad total con paradores que están nivelados exactamente a la altura de las unidades, eliminando escalones, y rampas integradas en pendientes suaves para sillas de ruedas y cochecitos.
Las baldosas serán podotáctiles, con guías para personas con discapacidad visual en toda la extensión de la plataforma y una señalética audiovisual con pantallas LED que informan el tiempo de llegada en tiempo real y sistemas de audio para anunciar las próximas formaciones.