La isla Sirgadero, en Santa Fe, quedó bajo investigación judicial por presuntos rellenos ilegales, enterramiento de residuos y modificaciones artificiales del terreno que podrían afectar el ambiente y el comportamiento del agua en la zona.
La denuncia fue presentada por la Municipalidad de Santa Fe, que detectó irregularidades en un predio vinculado con la firma Contenedores Méjico. Según las actuaciones, allí se habrían depositado y enterrado residuos y escombros, además de realizarse intervenciones que elevaron artificialmente el terreno.
La principal preocupación es que esas modificaciones alteren el escurrimiento natural del agua y agraven los riesgos hídricos ante lluvias intensas o crecidas. A esto se suma la posibilidad de contaminación ambiental por la acumulación de materiales de distinto origen, cuyo impacto todavía debe determinarse.
El Municipio dispuso la clausura del establecimiento el 20 de julio. Sin embargo, durante inspecciones posteriores, los agentes constataron que las actividades habrían continuado pese a la medida. La situación motivó nuevas actuaciones administrativas y la recopilación de pruebas para avanzar en la investigación.
Allanamiento en la isla Sirgadero por rellenos ilegales
Este viernes, desde las 8, se realizó un allanamiento en el predio por pedido de los fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) que intervienen en la causa. El operativo contó con la participación de la Policía de Investigaciones (PDI), personal municipal de las áreas de Ambiente, Desarrollo Urbano y Control, y equipos ministeriales de la Provincia.
Durante el procedimiento, al menos tres grupos de la PDI trabajaron en la búsqueda de elementos que permitan reconstruir las actividades desarrolladas en el lugar y determinar las condiciones actuales del terreno.
Los inspectores municipales también constataron nuevamente el presunto incumplimiento de la clausura. La investigación deberá establecer cómo continuaron las actividades pese a la restricción y cuáles son las responsabilidades que corresponden en función de las irregularidades detectadas.
El caso vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control sobre el manejo de residuos y las intervenciones en terrenos ambientalmente sensibles. El depósito y enterramiento de materiales sin una evaluación adecuada puede generar impactos que exceden los límites del predio y dificultan la recuperación posterior del área.
Riesgo hídrico y posible contaminación por residuos en Santa Fe
La investigación se concentra en dos aspectos. El primero es el posible impacto de los rellenos sobre el escurrimiento natural del agua. La elevación artificial del terreno puede modificar las condiciones en las que el agua circula y se acumula, con consecuencias para las áreas cercanas, especialmente durante episodios de lluvias intensas o crecidas.
El segundo eje es la posible contaminación derivada del depósito y enterramiento de residuos y escombros. Para establecer su alcance, será necesario determinar qué materiales fueron dispuestos en el predio, en qué condiciones se realizaron las intervenciones y si existen afectaciones sobre el suelo o el agua.
Por el momento, las posibles consecuencias ambientales forman parte de las hipótesis que deben esclarecerse mediante la investigación. La información disponible no permite confirmar la existencia ni la magnitud de una contaminación, por lo que serán fundamentales los análisis y las pruebas que se incorporen a la causa.
La Municipalidad señaló que continuará colaborando con el MPA, la PDI y los organismos provinciales competentes mediante el aporte de antecedentes y documentación reunida durante las inspecciones.
El caso plantea la necesidad de reforzar la fiscalización sobre la disposición de residuos y garantizar que las clausuras se cumplan efectivamente. En zonas expuestas a riesgos hídricos, prevenir modificaciones no autorizadas del terreno también resulta clave para evitar daños ambientales y posibles consecuencias para las comunidades cercanas.