Por qué los barcos arrojan aluminio a un lago en Estados Unidos

En el estado de Washington, en Estados Unidos, el lago Sammamish se convirtió en el escenario de un proyecto ambiental que busca mejorar la calidad del agua y restaurar el equilibrio del ecosistema. Para lograrlo, barcos especializados están esparciendo aluminio tratado sobre la superficie del lago como parte de una estrategia científica destinada a combatir la contaminación por nutrientes.

Por qué los barcos arrojan aluminio a un lago en Estados Unidos

La iniciativa apunta a resolver un problema que se acumuló durante décadas: el exceso de fósforo en los sedimentos del lago. Este nutriente favorece la proliferación de algas nocivas, que reducen la claridad del agua, afectan la vida acuática y alteran el funcionamiento natural del ecosistema.

En lugar de recurrir a métodos tradicionales como el dragado del fondo, que suelen ser costosos e invasivos, los científicos eligieron aplicar una solución química controlada que permite inmovilizar el fósforo y evitar que continúe alimentando nuevas floraciones de algas.

Por qué arrojan aluminio en el lago Sammamish

La técnica utilizada consiste en dispersar aluminio tratado en la columna de agua para que reaccione químicamente con el fósforo presente en el lago. Cuando ambos elementos se combinan, forman compuestos estables que se depositan en el fondo, lo que impide que el fósforo vuelva a circular en el agua.

De esta manera, el nutriente queda atrapado en los sedimentos y deja de alimentar el crecimiento masivo de algas, uno de los principales problemas ambientales en muchos lagos y reservorios.

El proyecto es impulsado por el Washington State Department of Ecology, que coordina el trabajo de barcos equipados con tecnología para distribuir el aluminio de forma precisa en diferentes sectores del lago Sammamish.

Con esta intervención, los especialistas buscan reducir la turbidez del agua, aumentar los niveles de oxígeno y recuperar el equilibrio ecológico del lago. Esto beneficiaría tanto a las especies acuáticas —como peces y plantas— como a las actividades recreativas que se desarrollan en la zona.

El seguimiento científico del proyecto ambiental

Además del tratamiento con aluminio, el plan incluye un monitoreo científico que se extenderá durante varios años para evaluar cómo responde el ecosistema del lago Sammamish.

Equipos técnicos realizan muestreos periódicos de agua, sedimentos y niveles de oxígeno con el objetivo de analizar si disminuyen las floraciones de algas y si las especies más sensibles comienzan a recuperarse.

Los científicos eligieron aplicar una solución química controlada para mejorar la calidad del agua

Los especialistas también advierten que gran parte del fósforo proviene de escorrentías urbanas y arroyos que desembocan en la cuenca del lago. Por ese motivo, el uso de alumbre funciona como una medida de contención temporal, mientras se aplican políticas para reducir el ingreso de nutrientes desde el entorno urbano.Según estimaciones del Washington State Department of Ecology, si las cargas externas de fósforo continúan disminuyendo, los efectos del tratamiento podrían mantenerse durante más de una década, contribuyendo a la recuperación sostenida de la calidad del agua del lago Sammamish.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.