PUBLICIDAD

Por la suba de las naftas, empresas logísticas recortan un 18% sus recorridos y apuntan a la eficiencia energética

La escalada del petróleo ya impacta en los presupuestos logísticos: empresas usan tecnologías para recortar kilómetros y evitar viajes vacíos

El conflicto en Medio Oriente ya impacta de forma directa en las cadenas logísticas de América Latina, impulsado por una suba acelerada del petróleo —superior al 40% en pocas semanas— y la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% de la energía global.

En Argentina, el precio de los combustibles acumula aumentos por encima de la inflación —con subas recientes del 18,7%— y se proyecta un encarecimiento de hasta el 11% en los costos logísticos del sector agroindustrial, por ejemplo, lo que incrementa la presión sobre toda la cadena productiva.

El incremento de las naftas disparó los costos de transporte y logísticos


Frente a este desafío, las compañías están acelerando la adopción de soluciones tecnológicas orientadas a la optimización logística. Herramientas de planificación inteligente, monitoreo en tiempo real y analítica avanzada permiten reducir entre un 13% y un 18% los kilómetros recorridos, mejorar la utilización de la flota y tomar decisiones más eficientes en cada operación.
Según datos del sector, en base a información de la firma Quadminds, estas mejoras no solo impactan en el consumo de combustible, sino que se traducen en retornos de inversión en plazos de entre 6 y 8 meses y en aumentos sostenidos de hasta un 10% anual en la eficiencia operativa.

Las empresas usan tecnología para mejorar la eficiencia logística y reducir gastos


Actualmente, el sector logístico argentino mueve cerca de USD 30.000 millones anuales, la suba de costos puede traducirse en una presión económica de miles de millones de dólares sobre las empresas. Uno de los principales focos de ineficiencia está en los kilómetros de retorno vacío, que representan uno de los mayores costos ocultos de la operación logística. Cada trayecto sin carga implica pérdidas directas en combustible, tiempo y capacidad operativa, amplificando el impacto de la suba de costos.

Fecha de publicación: 09/04, 11:22 am