Piden a la justicia frenar un proyecto de gas licuado en el Golfo San Matías
Abogados ambientalistas y la fundación FARN solicitaron la intervención judicial para detener la construcción de una planta gas licuado en la costa de Río Negro. Los motivos
La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) presentaron una acción preventiva de daño ambiental contra el megaproyecto de gas licuado (GNL) que busca instalarse en el Golfo San Matías, un área de la costa atlántica patagónica clave para la biodiversidad marina. La demanda solicita a la Justicia que ordene la suspensión inmediata de las obras y de toda actividad vinculada al proyecto, hasta que se cumpla con lo requerido en la demanda.

La acción judicial apunta contra Southern Energy S.A., empresa que impulsa el complejo de licuefacción flotante destinado a procesar y exportar por el Mar Argentino gas, principalmente de Vaca Muerta . El proyecto está respaldado por un consorcio integrado por grandes compañías energéticas: Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y la firma internacional Golar LNG.
«El consorcio pretende transformar al Golfo San Matías en un nuevo polo de exportación de gas fósil», destacaron los abogados ambientalistas en su presentación. El proyecto incluye la instalación de infraestructura industrial que incluye gasoductos terrestres y submarinos, terminales marítimas y unidades flotantes de licuefacción para producir GNL para ser exportado en buques metaneros. «Esto representa un sacrificio de los derechos humanos, sociales y ambientales del territorio para profundizar el crecimiento de proyectos fósiles», señalaron.

Biodiversidad en riesgo
El Golfo San Matías es uno de los ecosistemas marinos más relevantes, no solamente de la Patagonia, sino también del continente y del mundo, conformando la ecorregión de los golfos norpatagonicos con Península Valdés. Tiene aproximadamente 17.000 kilómetros cuadrados de superficie y alta productividad biológica, lo que sostiene actividades pesqueras, turísticas y ecosistemas marinos clave.
Las obras comenzaron a avanzar sin cumplir adecuadamente con los procedimientos de evaluación ambiental exigidos por la legislación argentina, denunciaron las organizaciones ambientalistas a la Justicia. No se presentaron estudios acumulativos y climáticos que analicen el impacto total de la infraestructura prevista, señalaron.

Irregularidades
Existen «graves irregularidades en las autorizaciones ambientales otorgadas hasta el momento, incluyendo la falta de certificaciones para algunas de las etapas del proyecto y la omisión de componentes clave de la infraestructura en los estudios presentados», apuntaron los abogados ambientalistas.
Las obras logísticas arrancaron en noviembre de 2025, cuando un buque descargó miles de toneladas de tuberías destinadas al gasoducto que abastecerá al complejo de GNL en la costa rionegrina.
Los movimientos de máquinas e infraestructura fueron registrados en la zona de emplazamiento del proyecto, lo que «configura un avance de hecho de un megaproyecto industrial sin evaluación ambiental integral ni participación pública adecuada», señalaron . Además, estas obras implicarían nuevas emisiones de gases de efecto invernadero y contaminación asociada a la licuefacción, almacenamiento y transporte de gas, profundizando la expansión del modelo hidrocarburífero desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica.

El megaproyeco impactará en actividades como el turismo y la pesca
«El derecho constitucional a un ambiente sano y los principios de prevención y no regresión son parte del derecho ambiental argentino», recordaron los letrados. Por este motivo, la Asociación de Abogados Ambientalistas y FARN solicitaron a la justicia federal una medida cautelar para detener todas las obras y actividades del proyecto hasta que se resuelva el caso.















