Ni Cariló ni Pinamar: la playa desconocida a 5 horas de CABA ideal para conectar con la naturaleza
Lejos de las playas masivas y del ruido turístico, Arenas Verdes se presenta como un refugio natural sobre la Costa Atlántica: médanos, mar abierto y tranquilidad.
Mientras los destinos clásicos de la Costa Atlántica concentran multitudes, hay un rincón bonaerense que sigue pasando casi inadvertido para el turismo masivo. A cinco horas de la Ciudad de Buenos Aires, Arenas Verdes emerge como una alternativa distinta: una playa extensa, agreste y silenciosa, donde el mar, el viento y el paisaje son los verdaderos protagonistas.

Ubicada a pocos kilómetros de Necochea, esta localidad costera ofrece una experiencia opuesta a la de los balnearios tradicionales. No hay peatonales comerciales, ni filas de sombrillas, ni parlantes sonando desde temprano. En Arenas Verdes, el ritmo lo marca la naturaleza y el contacto con el entorno es directo, sin intermediarios.
Un paisaje intacto frente al mar: qué hacer en Arenas Verdes
Uno de los principales atractivos de Arenas Verdes es su estado casi virgen. La playa se extiende por kilómetros, con amplios médanos, vegetación autóctona y una costa que invita a caminar sin rumbo. El mar suele ser bravo, ideal para quienes disfrutan observarlo o practicar deportes como surf, kitesurf o bodyboard, pero también para quienes simplemente buscan sentarse frente al agua y desconectarse.
La ausencia de grandes construcciones refuerza esa sensación de aislamiento. Predominan las casas bajas, muchas de ellas utilizadas solo en verano, y algunos complejos pequeños pensados para un turismo tranquilo. No hay grandes hoteles ni edificios, lo que permite que el paisaje conserve una identidad natural difícil de encontrar en otros puntos de la costa.
A diferencia de destinos más conocidos, aquí las playas no están parceladas ni concesionadas en su totalidad. Es común cruzarse con pescadores artesanales, caminatas solitarias al atardecer y noches donde el cielo, lejos de la contaminación lumínica, se llena de estrellas.

Turismo simple, descanso real y cercanía con lo esencial
Arenas Verdes no busca competir con los grandes centros turísticos, y ahí radica su encanto. La oferta gastronómica es acotada pero auténtica, con parrillas, restaurantes familiares y propuestas que priorizan productos locales. La vida social se concentra en encuentros al aire libre, fogones nocturnos y charlas largas, sin apuro.
Durante el día, las opciones giran en torno a la naturaleza: caminatas por los médanos, paseos en bicicleta, avistaje de aves, pesca o simplemente descansar con el sonido del mar de fondo. Para quienes necesitan algo más de movimiento urbano, Necochea se encuentra a pocos minutos en auto, lo que permite combinar tranquilidad con servicios y actividades.
Cómo llegar a Arenas Verdes
El acceso es sencillo: desde Buenos Aires se llega en auto en unas cinco horas, mayormente por rutas asfaltadas. Ese relativo “aislamiento” es, paradójicamente, lo que mantiene a Arenas Verdes fuera del radar turístico masivo y la convierte en un refugio para quienes buscan una experiencia distinta.
Lejos del ruido, del consumo acelerado y de las playas saturadas, Arenas Verdes propone otra forma de vacacionar: más silenciosa, más consciente y profundamente conectada con la naturaleza. Un destino que no promete espectáculo, pero sí algo cada vez más valioso: calma.















