El Mundial 2026 podría romper un récord que preocupa a los expertos: sería el más contaminante de la historia

Mientras millones de personas siguen los primeros partidos del Mundial 2026, una investigación internacional puso el foco sobre otra cara del torneo: su impacto ambiental. Según un nuevo informe, la actual Copa del Mundo podría convertirse en la más contaminante de los 95 años de historia de la competencia.

El Mundial 2026 podría romper un récord que preocupa a los expertos: sería el más contaminante de la historia.

En el reporte, titulado FIFA’s Climate Blind Spot: The Men’s World Cup in a Warming World, señalan que el torneo que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México generará alrededor de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e), casi el doble del promedio registrado en los Mundiales celebrados entre 2010 y 2022.

Para dimensionar el impacto, los autores señalaron que esta cifra equivale a mantener 6,5 millones de automóviles circulando durante un año completo.

Nuevo formato, en el centro de las críticas

Los investigadores atribuyen buena parte del aumento de las emisiones a dos decisiones adoptadas por la FIFA: la ampliación del certamen y la distribución geográfica de las sedes.

Por primera vez, la Copa del Mundo reúne a 48 selecciones y 104 partidos, frente a los 32 equipos y 64 encuentros de las ediciones anteriores. A esto se suma que el torneo se desarrolla en tres países distintos, lo que incrementa significativamente los traslados aéreos de futbolistas, cuerpos técnicos y aficionados.

Según el estudio, el transporte aéreo representará más de 7,7 millones de toneladas de CO2e, convirtiéndose en la principal fuente de emisiones asociadas al evento.

El calor extremo también preocupa

El informe advierte además que el Mundial enfrenta riesgos vinculados al cambio climático que podrían afectar el normal desarrollo de algunos partidos.

Los especialistas identificaron que seis de los 16 estadios sede presentan condiciones de estrés térmico extremo, mientras que ocho recintos requieren intervenciones urgentes para reducir los riesgos para jugadores y espectadores.

Los especialistas identificaron que seis de los 16 estadios sede presentan condiciones de estrés térmico extremo.

Uno de los casos señalados es el del estadio AT&T, en Dallas, donde las temperaturas y los niveles de humedad podrían superar los umbrales considerados seguros para la práctica deportiva.

Un llamado a cambiar el rumbo

Frente a este escenario, las organizaciones que participaron en la investigación reclamaron a la FIFA adoptar medidas más estrictas para reducir el impacto climático de sus competencias.

Entre las propuestas figuran limitar la expansión futura del torneo, revisar los acuerdos con empresas altamente contaminantes, reducir la necesidad de construir nuevos estadios y establecer estándares ambientales obligatorios.

“El Mundial 2026 está camino a convertirse en el más contaminante de la historia del torneo”, afirmó Stuart Parkinson, uno de los autores del informe y sumó: “La FIFA debe actuar con urgencia para reducir sus emisiones y proteger el futuro del deporte”.

C M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.