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Curiosidad

Las impactantes fotos de la “cascada de sangre” que tiñe de rojo el hielo en la Antártida

Si bien las imágenes parecen sacadas de una escena de ciencia ficción el fenómeno es natural. Cómo se forma.

En uno de los paisajes más extremos y desolados del planeta, un fenómeno natural rompe con la monotonía blanca del hielo. Desde una grieta del Glaciar Taylor, en la Antártida, brota una corriente de agua roja intensa que contrasta de manera dramática con el entorno helado.

Las imágenes parecen sacadas de una escena de ciencia ficción. Una “herida” abierta en el hielo que derrama un líquido color sangre sobre la superficie congelada.

Las impactantes fotos de la “cascada de sangre” que tiñe de rojo el hielo en la Antártida

El fenómeno, conocido internacionalmente como Blood Falls, se encuentra en los McMurdo Dry Valleys, una de las regiones más frías y secas del continente blanco. A pesar de su apariencia inquietante, no se trata de sangre ni de algas rojizas, como se creyó en un principio. La explicación es química.

¿Por qué el hielo se tiñe de rojo?

La llamada “cascada de sangre” es en realidad una salmuera extremadamente salada y rica en hierro que emerge desde el interior del glaciar. Este líquido proviene de un reservorio subglacial atrapado bajo el hielo desde hace millones de años. Al entrar en contacto con el oxígeno del aire, el hierro disuelto se oxida, generando un color rojo oscuro similar al óxido.

La llamada “cascada de sangre” es en realidad una salmuera extremadamente salada y rica en hierro que emerge desde el interior del glaciar.

La alta concentración de sal es clave: impide que el agua se congele incluso en temperaturas bajo cero, lo que permite que fluya lentamente hacia la superficie. El resultado es esa impactante mancha roja que parece derramarse sobre el hielo blanco.

Un hallazgo centenario

El fenómeno fue observado por primera vez en 1911 por el geólogo australiano Thomas Griffith Taylor, durante una expedición científica en la Antártida. En ese momento, la hipótesis apuntaba a la presencia de microorganismos o algas como responsables del color. Décadas más tarde, estudios científicos confirmaron que la tonalidad se debía a la oxidación del hierro.

El fenómeno fue observado por primera vez en 1911 por el geólogo australiano Thomas Griffith Taylor,

Más allá de su impacto visual, la cascada es un objeto de estudio clave para la comunidad científica. En el agua subglacial se han identificado microorganismos capaces de sobrevivir sin luz solar ni oxígeno, alimentándose de reacciones químicas.

Este hallazgo abrió nuevas preguntas sobre la capacidad de la vida para adaptarse a ambientes extremos, e incluso sobre la posibilidad de vida en otros planetas o lunas heladas.

Fecha de publicación: 18/02, 2:39 pm