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Reisgo sanitario

Investigan un basural de 20 hectáreas por posible contaminación en San Pedro

La fiscalía federal analiza el impacto ambiental de un predio de unas 20 hectáreas en el barrio La Tosquera, donde se acumulan residuos desde hace más de dos décadas.

Una cortina de humo dentro de un basural a cielo abierto. Imagen: Policía Federal

Un basural a cielo abierto de unas unas 20 hectáreas en el barrio La Tosquera, en la localidad de San Pedro es investigado por la Sede Fiscal Descentralizada local por posible contaminación ambiental y el riesgo sanitario asociados al funcionamiento en la provincia de Buenos Aires.

La investigación busca determinar si existe contaminación, cuál es su gravedad y qué consecuencias podría tener para la salud de la población, según informó el sitio Fiscales.gob.ar.

La causa está a cargo del fiscal federal Matías Di Lello y se inició a partir de un informe técnico elaborado por la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (UFIMA), que advirtió que el predio crece desde hace más de 20 años sin un tratamiento adecuado de los residuos ni las condiciones de protección exigidas por la normativa.

Según informó el mismo medio, como parte de las medidas de prueba, se realizaron allanamientos en la Municipalidad de San Pedro, el Concejo Deliberante y la empresa concesionaria del servicio de recolección de residuos. Además, se tomaron muestras de lixiviados, suelo, agua y napas subterráneas, que serán sometidas a análisis químicos “para determinar su composición y eventual peligrosidad”.

La fiscalía informó que aguarda los resultados de esos estudios y otros informes solicitados para definir las próximas medidas, tanto en relación con el abordaje sanitario, social y penal como con las posibles responsabilidades de las personas involucradas en los distintos niveles de gestión pública y privada.

Un basural que crece desde hace más de 20 años

La investigación se originó en noviembre de 2025, cuando la UFIMA tomó conocimiento, a través de una nota periodística, de la existencia del basural y de focos de combustión y emanaciones de humo que podrían afectar el ambiente y la salud de los vecinos.

Durante una inspección realizada por el Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina (PFA), se constató que el predio no contaba con cerramiento ni protección perimetral. También se registraron humo, insectos, olores nauseabundos, maquinaria trabajando sobre los residuos y distintos focos de quema.

Gente arriba de un basural a cielo abierto. Una cortina de humo dentro de un basural a cielo abierto. Imagen: Policía Federal
La investigación se originó en noviembre de 2025, cuando la UFIMA tomó conocimiento, a través de una nota periodística, de la existencia del basural y de focos de combustión y emanaciones de humo que podrían afectar el ambiente y la salud de los vecinos. (Imagen: Policía Federal)

En el lugar había residuos de diferentes tipos, entre ellos papel, nailon, envases plásticos y de vidrio, cartón, madera, chapas metálicas, cubiertas y restos de poda.

Los vecinos entrevistados durante el relevamiento señalaron además que utilizan agua de pozo para consumo y relacionaron su exposición al humo de las quemas con distintos problemas de salud, como irritación ocular y de garganta, dolores de cabeza, asma y malestar general. Según los testimonios, los niños y niñas serían particularmente afectados.

El informe de la UFIMA señaló que el basural crece de manera constante desde hace más de dos décadas y que el predio no cuenta con membrana impermeabilizante ni con un sistema adecuado para el tratamiento de los residuos.

“Es muy importante poner de manifiesto que el correcto tratamiento de residuos sólidos urbanos incluye la presencia de membranas aislantes sobre el suelo, sistemas de escurrimiento de lixiviados líquidos y planta de tratamientos para los líquidos, elementos que no existen en el lugar”, expresó la licenciada en química María Fernanda Cuneo Basaldúa, de UFIMA a Fiscales.gob.ar.

Residuos, quemas y agua de pozo en San Nicolás

Desde julio de 2026, la investigación quedó a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada San Nicolás. A partir de entonces, Di Lello ordenó nuevas medidas para profundizar el relevamiento.

En una nueva inspección, personal de la PFA constató la presencia de adultos y niños y niñas revolviendo los residuos y separando cartones y botellas. También se observaron vehículos particulares que ingresaban para arrojar basura y camiones de la empresa concesionaria de la recolección.

Los investigadores entrevistaron a vecinos del barrio. Uno de ellos relató que vive en la zona desde hace cuatro años y que sufre malestar constante como consecuencia de las quemas. También señaló que su hijo tiene asma y que, según su percepción, es el integrante de la familia más afectado.

Otro de los puntos relevados fue la Escuela N.º 44, donde funciona el Centro Infantil de Recreación y Aprendizaje La Colmenita. Allí se constató la existencia de un tanque ubicado sobre una estructura de hierro que abastece de agua al barrio mediante bombas que extraen agua de pozo, sin un proceso de potabilización.

Qué buscan determinar los análisis

Con autorización del juez federal de Garantías de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, se realizaron allanamientos y se avanzó con la toma de muestras en el predio.

Los investigadores recolectaron lixiviados —los líquidos que se generan por la descomposición y el contacto del agua con los residuos—, muestras de suelo, agua y napas subterráneas. Los puntos fueron geolocalizados e incluyeron distintos sectores del basural y cursos de agua cercanos que desembocan en el río Paraná.

Los peritajes buscarán determinar la composición de las muestras y su eventual peligrosidad, tomando como referencia los parámetros establecidos en los Anexos I y II de la Ley 24.051 de residuos peligrosos.

La fiscalía también relevó a las personas que se encontraban en el predio, incluidos recolectores y niños y niñas, y secuestró historias clínicas del Centro de Salud Federico Rosito-La Tosquera. El objetivo es analizar si existen padecimientos que puedan resultar compatibles con una eventual exposición a sustancias contaminantes.

Durante el operativo también participaron especialistas de la PFA y cuerpos de bomberos, que realizaron registros fotográficos y fílmicos y trabajaron en el control y la extinción de los focos de incendio que permanecían activos.

Por ahora, la investigación busca establecer si existe efectivamente contaminación ambiental, el alcance del eventual daño y las responsabilidades que podrían corresponder. La fiscalía deberá esperar los resultados de los análisis y del resto de las medidas de prueba antes de definir nuevas acciones en la causa.

Fecha de publicación: 28/08, 7:41 pm