Finanzas con impacto: así se estructuró el mayor bono azul de la historia en América Latina
Se trata de un bono récord para limpiar ríos y ampliar cloacas en el estado de São Paulo. De cuánto fue la inversión.
El estado de São Paulo, en Brasil dio un paso clave hacia la universalización del saneamiento con una operación financiera de escala histórica. BID Invest estructuró el mayor bono azul jamás emitido: US$1.350 millones destinados a expandir redes de cloacas y plantas de tratamiento de aguas residuales en el estado más poblado de Lula da Silva.

La transacción respalda el plan de inversiones de Companhia de Saneamento Básico do Estado de São Paulo (SABESP), que opera en 375 municipios y abastece de agua potable a casi 30 millones de personas, además de brindar servicios de alcantarillado a otros 27 millones. Aun así, alrededor de 2,5 millones de habitantes siguen sin acceso a sistemas de recolección de efluentes, detallaron desde el organismo internacional. El déficit tiene impacto sanitario: solo en 2024 se registraron más de 46.000 casos de enfermedades asociadas a un saneamiento inadecuado en hospitales del estado.
El objetivo oficial es elevar la cobertura de tratamiento de aguas residuales del 85% al 99% antes de 2029. Para alcanzar esa meta no basta con ingeniería: se necesita financiamiento de largo plazo y gran volumen. Allí entró en juego el modelo “Originar para Compartir” de BID Invest, diseñado para atraer capital institucional internacional hacia proyectos de infraestructura sostenible.
«La estructura combinó un esquema A/B. En la Parte A, BID Invest aportó un préstamo ancla de US$200 millones con recursos propios, enviando una señal de respaldo al mercado. En la tramo movilizado —la Parte B— se emitió el bono azul por US$1.350 millones, que fue adquirido por inversores institucionales globales y se convirtió en la mayor colocación de este tipo a nivel mundial», precisaron en un comunicado.
Qué es un bono azul
El carácter de “bono azul” responde a que los fondos se orientan a reducir la contaminación de ríos y cursos de agua mediante la ampliación y mejora del tratamiento de efluentes. Este tipo de instrumentos gana terreno entre fondos de pensión, aseguradoras y gestores de activos que buscan retornos estables con impacto ambiental verificable.

Además, BID Invest actúa como prestamista registrado de toda la operación, administrando los flujos financieros y extendiendo su estatus de acreedor preferente a los tenedores del bono movilizado, lo que suma una capa de mitigación de riesgos.
«En una región donde se estima que se requieren más de US$372.000 millones para universalizar el acceso al agua y al saneamiento antes de 2030, la emisión de SABESP no solo apunta a conectar a millones de personas en São Paulo. También instala un precedente: el de las finanzas estructuradas como herramienta para cerrar brechas históricas de infraestructura con criterios ambientales y de largo plazo», precisaron.















