El Gobierno nacional exige al Reino Unido frenar la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte
Además, la administración de Javier Milei denunció vuelos entre Punta Arenas y las islas Malvinas.
El Gobierno argentino elevó este lunes la tensión diplomática con el Reino Unido por las actividades vinculadas con hidrocarburos en las islas Malvinas. La administración de Javier Milei denunció que una aeronave de la empresa británica Thales UK Limited realizó vuelos entre Punta Arenas, Chile, y las islas sin autorización de las autoridades argentinas.
A través de un comunicado, la Oficina del Presidente informó que Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios, denuncias penales y gestiones diplomáticas contra la empresa involucrada.
El Gobierno también anunció una ofensiva jurídica contra el proyecto Sea Lion, destinado a la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Para eso, instruyó a los equipos jurídicos de la Cancillería a iniciar el procedimiento de arbitraje contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La administración nacional sostiene que las actividades de explotación de recursos naturales en el área en disputa afectan los derechos que Argentina reivindica sobre su plataforma continental.
Gobierno argentino reclama frenar la explotación petrolera en Malvinas
Como parte de la estrategia anunciada, Argentina intimó formalmente al Reino Unido a adoptar, en un plazo de dos semanas, las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuidad de actividades destinadas a explotar hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina.
El comunicado oficial anticipó además que, si el Reino Unido no cumple con ese requerimiento, Argentina recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales destinadas a preservar sus derechos sobre la plataforma continental.
La Casa Rosada fundamentó su posición en las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido y llaman a ambos países a buscar una solución pacífica mediante negociaciones.
El Gobierno también cuestionó las actividades unilaterales vinculadas con los recursos naturales de las islas y de los espacios marítimos circundantes.
Según la posición expresada por la administración nacional, “la explotación unilateral de los recursos naturales de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía de la República Argentina”.
La disputa adquiere además una dimensión económica y ambiental por tratarse de recursos hidrocarburíferos ubicados en una zona cuya soberanía es objeto de controversia entre ambos países.
Proyecto Sea Lion y la disputa por los recursos naturales
El proyecto Sea Lion se encuentra en el centro del nuevo conflicto planteado por el Gobierno argentino. La iniciativa apunta al desarrollo de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte y es considerada por la administración nacional una explotación unilateral de recursos ubicados en un área cuya soberanía reclama Argentina.
El Gobierno rechazó también la respuesta británica a las declaraciones realizadas por Milei durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
En ese contexto, la Casa Rosada sostuvo que la denominación de las islas como “Territorio Británico de Ultramar” y el referéndum realizado en 2013 no modifican, desde la posición argentina, la existencia de la disputa de soberanía reconocida por Naciones Unidas.
El Presidente reforzó el reclamo a través de su cuenta de X y confirmó el plazo de dos semanas establecido por el Gobierno.
“Si en 2 semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, vamos a ir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar”, escribió Milei.
El canciller Pablo Quirno, por su parte, calificó la decisión como “un paso histórico y sin precedentes” y sostuvo que la Argentina está actuando por la vía diplomática y dentro del derecho internacional.
La disputa suma así un nuevo capítulo alrededor del acceso y explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur, mientras el Gobierno argentino prepara acciones administrativas, diplomáticas y jurídicas contra las actividades vinculadas con el proyecto Sea Lion.















