El Estadio Azteca se hunde: la NASA monitorea el colapso del suelo a días del Mundial
El Estadio Azteca, uno de los escenarios más emblemáticos de la historia del fútbol mundial, enfrenta un problema de ingeniería que preocupa a las autoridades mexicanas y a los organizadores del próximo Mundial. El colapso progresivo del suelo donde fue construido provocó hundimientos, desprendimientos de concreto y severos problemas de infraestructura en los alrededores del complejo.
La situación es seguida de cerca incluso por la NASA, que monitorea el fenómeno mediante el satélite NISAR, diseñado para analizar deformaciones de la superficie terrestre desde el espacio.

El estadio, elegido para albergar el partido inaugural de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio, registra una subsidencia de hasta diez centímetros por año, según datos satelitales. El fenómeno afecta especialmente a la zona de Santa Úrsula, en Ciudad de México, donde el suelo arcilloso cede progresivamente por la extracción intensiva de agua subterránea.
La alarma creció luego de que se detectaran desprendimientos de concreto en sectores de las tribunas y problemas de inundaciones en los accesos principales durante tormentas recientes.
Por qué se hunde el Estadio Azteca y qué detectó la NASA
El origen del problema está debajo de la Ciudad de México. La capital mexicana fue construida sobre el antiguo lago Texcoco, un terreno compuesto por arcillas altamente compresibles que pierden estabilidad cuando disminuye el agua en el subsuelo.
La extracción constante de agua del acuífero generó una compactación progresiva del terreno, lo que provoca el descenso de estructuras gigantescas como el Estadio Azteca.
Martín Govorcin, científico del Laboratorio de la NASA, explicó el fenómeno con claridad: “El agua extraída del acuífero se compacta bajo el peso de la ciudad que tiene arriba”.
Los estudios realizados mediante radar satelital confirmaron que el estadio construido en 1966 continúa desplazándose lentamente hacia abajo, una situación que ya genera preocupación por el impacto estructural a largo plazo.
La combinación entre subsidencia, lluvias intensas y colapso de los sistemas de drenaje agrava todavía más el escenario urbano en la zona.
Riesgos para el Mundial 2026 y preocupación por la infraestructura
La FIFA tiene previsto disputar cinco partidos internacionales en el Estadio Azteca, incluido el encuentro inaugural entre México y Sudáfrica. Pese a las advertencias y las denuncias de asistentes por fallas visibles en la infraestructura, las autoridades locales todavía no restringieron el aforo permitido de 87.500 espectadores.
Además de los problemas estructurales, las inundaciones recientes complicaron seriamente la circulación en avenidas clave como Periférico Sur y Calzada de Tlalpan, dos de los principales accesos al estadio.
Las corrientes de agua bloquearon ingresos durante tormentas recientes y dejaron expuestas fallas logísticas a pocos días del inicio de la competencia internacional.
Mientras tanto, la Federación Mexicana de Fútbol evitó pronunciarse sobre una eventual mudanza del partido inaugural a otras sedes como Guadalajara o Monterrey. Las obras de remodelación continúan enfocadas principalmente en sectores VIP y accesos peatonales.
El Azteca, escenario histórico de las consagraciones de Pelé en 1970 y Diego Maradona en 1986, enfrenta hoy uno de los mayores desafíos estructurales de su historia justo antes de volver a convertirse en el centro del fútbol mundial.















