El anuncio para este año que buscará cambiar el mundo de los autos eléctricos
El gigante de China Changan planea integrar su primera batería de estado sólido en vehículos durante el tercer trimestre de 2026.
La industria automotriz global sigue de cerca el último anuncio proveniente de China. El fabricante Changan, responsable de marcas como Deepal y socio de Mazda en el desarrollo del modelo 6e, confirmó que su nueva batería de estado sólido para autos eléctricos comenzará a utilizarse fuera del laboratorio y llegará a vehículos reales a partir de 2026.

Este avance tecnológico podría marcar un antes y un después en el mercado de los autos eléctricos, ya que promete superar algunas de las principales limitaciones actuales, como la autonomía y la seguridad de las baterías. Según la compañía, el nuevo sistema alcanzará una densidad energética de 400 Wh/kg, una cifra que permitiría mejorar significativamente el rendimiento de los vehículos eléctricos.
Batería Golden Bell: la tecnología que promete 1.500 km de autonomía
La nueva batería de estado sólido desarrollada por Changan fue presentada bajo el nombre Golden Bell. De acuerdo con la empresa, esta tecnología permitirá que los autos eléctricos superen los 1.500 kilómetros de autonomía según el ciclo de homologación chino CLTC.
Este rango de conducción colocaría a muchos vehículos eléctricos por encima de modelos impulsados por motores diésel, reduciendo uno de los principales temores de los conductores: quedarse sin batería durante viajes largos.
El fabricante prevé que la implementación inicial comience en el tercer trimestre de 2026, con aplicaciones que abarcarán no solo automóviles particulares, sino también sistemas robóticos y otras soluciones tecnológicas.
Más seguridad para los autos eléctricos del futuro
Además de ofrecer mayor autonomía, la nueva batería de estado sólido también promete mejorar la seguridad. Según Changan, estas celdas presentan hasta un 70% más de seguridad en comparación con las baterías de litio tradicionales utilizadas en la mayoría de los autos eléctricos actuales.
El sistema incorpora herramientas de diagnóstico remoto basadas en inteligencia artificial, que permiten monitorear en tiempo real el estado de la batería y detectar posibles fallas antes de que se conviertan en un problema.

Aunque la producción a gran escala de estas baterías está proyectada para 2027, las primeras unidades funcionales podrían comenzar a probarse en China en los próximos meses.
China acelera la carrera por las baterías del futuro
El desarrollo de nuevas tecnologías de almacenamiento energético se convirtió en uno de los principales focos de innovación dentro de la industria automotriz china. En este contexto, Changan también trabaja junto a la empresa CATL en el desarrollo de la batería de sodio llamada Naxtra.
Este tipo de batería ofrece una densidad energética de 175 Wh/kg y tiene la capacidad de operar en condiciones climáticas extremas, funcionando incluso a temperaturas de hasta -50 °C. Esto la convierte en una opción interesante para vehículos que operan en regiones muy frías.
Además, el ecosistema de almacenamiento energético de Changan contempla ocho variantes de celdas, que incluyen desde baterías líquidas convencionales hasta versiones completamente sólidas.
El mercado de autos eléctricos vive una fuerte competencia en China
La competencia en el sector de los autos eléctricos en China es cada vez más intensa. Otros fabricantes, como Dongfeng Motor, también están desarrollando baterías avanzadas con densidades cercanas a 350 Wh/kg.
El objetivo es lanzar vehículos con más de 1.000 kilómetros de autonomía antes de que finalice el año, lo que demuestra que la industria se encuentra en plena carrera por ofrecer autos eléctricos con mayor alcance.
En paralelo, la transición hacia estas nuevas tecnologías será gradual. Mientras las baterías de estado sólido avanzan hacia la producción masiva, modelos como el Changan Nevo Q05 y el Nevo A06 servirán como plataforma para probar las baterías de sodio.
Con una capacidad de producción proyectada de 150 GWh, la infraestructura industrial china se prepara para liderar la próxima revolución en la movilidad eléctrica, un cambio que podría redefinir el futuro del transporte a nivel global.















