En el paquete se muestran, gigantes, los copos. El envase anuncia con todas las letras: AVENA. El mensaje se refuerza por todos lados: “granos enteros” subrayado por el diseño, ilustraciones de espigas, hasta animaciones en las publicidades online que muestran en cámara lenta una lluvia de ingredientes naturales, uno tras otro: fruta fresca y por supuesto, avena.
Pero cuando se miran más de cerca, casi ninguna galletita de las marcas que utilizan estos recursos publicitarios resiste el análisiscomo sucede con las mermeladas sin azúcar que Arcor, Cormillot y Cabaña Micó. Todas las que prometen avena tienen un porcentaje bajísimo del cereal, y la mayoría alcanza apenas un solo dígito. Muchas, en realidad, ofrecen harina de avena y todas tienen, como fórmula estructurante, el mismo combo de cualquier galletita común y convencional: harina blanca de trigo, azúcar y aceite. ¿Son de avena, en realidad, las galletitas de avena?
Qué marcas de galletitas saludables tienen menos avena
Relevando las cadenas de supermercados más grandes del AMBA, nunca faltan en góndola varias marcas diferentes de galletitas de avena, en múltiples combinaciones; casi siempre con miel, pasas o chips de chocolate. Con sólo observar la gráfica de la mayoría de ellas es evidente el uso del mismo recurso a nivel visual: la avena aporta un halo saludable, vinculada a una alimentación saludable y a lo nutritivo.
Además del imaginario de beneficios de este cereal en sí, es un grano que se utiliza en la elaboración bajo la forma de avena arrollada, y esto le aporta un plus especial de “saludabilidad” al marketing de estos productos: la idea de consumir “cereales enteros” o “en grano”, que para el consumidor informado tiene un diferencial respecto de las galletitas elaboradas únicamente con harinas.
El problema es que, en realidad, dentro de cada paquete de galletitas la avena escasea de manera sorprendente. En algunos casos, como el de las galletitas sabor avena y pasas de Cereal Mix, está declarado claramente un contenido de 8% de avena: una cantidad ínfima, menor aún que la de pasas de uva (11%). Teniendo en cuenta que por ley en Argentina el orden de los ingredientes declarados en el envase indica cantidad, de mayor a menor, las Cereal Mix de este sabor contienen: harina blanca de trigo, azúcar, pasas (declaradas en un 11%) y aceite antes de llegar a la avena. El uso destacado de la avena en el nombre y el diseño del envase de productos que apenas la contienen es una estrategia clásica de marketing, diseñada para aprovechar la percepción positiva que tiene el consumidor sobre el consumo de cereales enteros en general y sobre la avena en particular.
Cerealitas “Avena y cacao” tienen al cereal que le da nombre como cuarto ingrediente, y las “Cookies Avena y pasas” de Cuisine & Co, así como las Cachamai Avena y pasas, todas siguen el mismo patrón. Hasta las Avena y Miel de Cachafaz, tope de gama, de las más onerosas y de mejor calidad del rubro (con ingredientes orgánicos y un precio acorde), cuentan a la avena recién después de la harina de trigo, el azúcar y el aceite en su lista de ingredientes. Las galletitas Cachamai de avena y pasas prometen “Todas las proteínas, minerales y fitonutrientes que aporta la avena” mientras que su lista de ingredientes se completa con almidón de maíz, jarabe de maíz, además de varios emulsionantes, aromatizantes y antioxidantes.
Las Cuisine & Co tienen, además, colorantes y suero de queso. En ambos casos, todo lo contrario a la apariencia de un alimento saludable, o al menos más nutritivo que una galletita convencional, que transmite el paquete. La lista de ingredientes de las Cereal Mix incluye harina de arroz, emulsionante ésteres de ácidos grasos con propilenglicol, emulsionante sales de ácidos grasos con potasio, mejorador de la harina metabisulfito de sodio, y aromatizantes insólitos como el de dulce de leche.
Muchas de estas galletitas completan la fórmula con otro ingrediente que no es exactamente avena entera, sino harina de avena. Esto no es una diferencia formal únicamente: la expectativa de un alimento más saludable que se deposita en la avena, por ser un grano entero, no se cumple cuando la forma del ingrediente es su harina. En términos nutricionales, lo que aporta una harina de avena a la mezcla no es muy diferente a lo que aporta la harina de trigo.
Por qué no figura el porcentaje de avena en el empaque
En Argentina y el Mercosur, la normativa vigente (Resolución GMC N° 26/03, incorporada al Capítulo V del Código Alimentario Argentino) establece la obligatoriedad de listar todos los ingredientes únicamente en orden decreciente de peso inicial. Esto significa que el ingrediente que se encuentra en mayor cantidad va primero y el de menor cantidad va al final. Por eso, saber que la avena está cuarta en muchas de estas galletitas es significativo.
Sin embargo, saber cuánta avena realmente llevan, o qué porcentaje representa en la fórmula, es mucho más complejo y resulta casi siempre un dato opaco en Argentina. En la Unión Europea, la normativa conocida formalmente como QUID (Quantitative Ingredients Declaration) obliga a declarar el porcentaje exacto de un ingrediente cuando se destaca en el nombre. Es una exigencia legal estricta según el Reglamento UE (1169/2011).
En Argentina esto no es necesario y en general los envases no lo informan. Algunas grandes empresas de consumo masivo que operan en la región, como es el caso de Arcor con Cereal Mix, deciden declarar el porcentaje exacto de forma voluntaria y por estrategia de exportación. Al formular productos que también se comercializan en mercados internacionales con normativas más exigentes, los fabricantes eligen transparentar ese dato numérico en el empaque. Así, la información del 8% de avena figura al dorso del envase de sus galletitas de Avena y Pasas, y ese dato permite sacar conclusiones lógicas respecto de otras marcas, pero son sólo eso: conclusiones. Cereal Mix también informa un 13% de avena en sus barritas de “Manzana y Avena”, que al frente exhibe imágenes de ambos ingredientes para promocionarse, aunque el primer y principal ingrediente de su elaboración sea el jarabe de maltitol.
Por qué el marketing de galletitas destaca ingredientes mínimos
¿Por qué estos productos promocionan tanto una avena que escasea en el contenido? La respuesta es funcional, práctica y sencilla. Fiamma Mariani, ingeniera en alimentos, desarrolla la explicación empezando por la diferencia con el trigo, que persiste como el ingrediente más importante en todas y cada una de las marcas de galletitas “de avena”. “El trigo cumple una función bastante importante en la estructura de la galletita por el gluten. La avena se comporta distinto, tiene bastante fibra y beta-glucanos que retienen agua, entonces cuando aumentás mucho el porcentaje de avena te cambia la masa, la absorción de agua, la crocancia, la textura y hasta cómo se comporta durante el horneado. Igualmente se pueden hacer perfectamente galletitas con mucha más avena, no es que haya un límite del 8%. Pero, de aumentar ese porcentaje, ya tenés que reformular y ajustar otros ingredientes y el proceso, para mantener las características que buscás”.
Además de la cuestión de estructura de las galletitas, hay una cuestión económica detrás. Mariani aclara: “Obviamente, también está el tema costos. Dependiendo de la materia prima y el proveedor, puede ser más conveniente usar trigo, y cuando producís a escala industrial, una diferencia pequeña en el costo por kilo termina siendo importante”.
El objetivo final es sencillo. Una galletita cuya fórmula no difiera demasiado de las demás, cuyo costo se mantenga bajo, pero con el diferencial publicitario de la avena, justificado con una cantidad mínima. Mariani asiente: “Ese 8% probablemente sea un equilibrio entre costo, facilidad de elaboración, textura, sabor y vida útil, además de una cuestión comercial. Con ese porcentaje ya pueden incorporar la avena y destacarla en el producto, aunque claramente eso no significa que sea el ingrediente principal. Por eso siempre está bueno mirar la lista de ingredientes y no quedarse solamente con lo que aparece destacado en el frente del envase”.