“Crisis terminal”: científicos alertan sobre el impacto destructor del ajuste de Milei

En un escenario de creciente tensión, la comunidad científica y académica del país unificó su voz para lanzar una severa advertencia sobre el estado actual en el Gobierno de Javier Milei.

A través de un documento titulado “COMUNICADO CONJUNTO: Derecho colectivo a una Argentina mejor”, personal de las universidades públicas y de los organismos descentizados más importantes del sector describieron un panorama que califican de “crítico y sin precedentes recientes”.

Una caída histórica en la inversión

El documento señala de entrada un “fuerte retroceso” en el financiamiento estatal dedicado al área, asegurando que Argentina atraviesa “un proceso de destrucción de su sistema científico, tecnológico y universitario absolutamente irracional”.

Según explicaron los firmantes, el impacto presupuestario ya se mide en décadas de retroceso: “La inversión pública en la función ciencia y técnica, por debajo del 0.15% del PBI, es la más baja en la historia de nuestro país, al menos desde los últimos 54 años”.

Asimismo, la denuncia hace hincapié en el deterioro de las condiciones laborales y la pérdida de personal calificado como consecuencia de las políticas de ajuste implementadas desde finales de 2023. En ese sentido, apuntaron a “despidos y renuncias de personal altamente calificado forzados por pérdidas salariales cercanas al 40% desde diciembre de 2023″, lo que está provocando una nueva oleada de migración forzada de profesionales.

El freno a proyectos estratégicos

El comunicado fue respaldado por trabajadores de instituciones clave para el desarrollo del país, tales como el CONICET, INTA, INTI, SMN, CNEA y las Universidades Nacionales. De acuerdo con el texto, el freno a la actividad no responde a una falta de recursos, sino a un posicionamiento ideológico de la administración central. “No tiene absolutamente nada que ver con el déficit cero o restricciones presupuestarias, es una decisión política y cultural tomada por un gobierno que ha declarado abiertamente su voluntad de destruir al Estado que conduce”, manifestaron de forma tajante.

Los trabajadores alertaron también sobre el peligro de desmantelar el entramado que sostiene la soberanía y la producción local, contrastando la estrategia oficial con las tendencias globales:

“Mientras el mundo reconoce al conocimiento, la energía, los alimentos, la biotecnología y las tecnologías avanzadas como recursos estratégicos del siglo XXI, Argentina expulsa, regala científicos al mundo y, destruye precisamente las instituciones que permiten desarrollarse en esos campos”.

Formación científica en jaque

Uno de los puntos en los que se puso mayor énfasis es en el peligro a mediano y largo plazo que representa la interrupción en las cadenas de formación de nuevos profesionales. Al respecto, el documento advierte que “la reducción en el número y estipendio de becas de posgrado ha roto también el ciclo virtuoso de formación de profesionales científicos y técnicos jóvenes”, concluyendo de forma tajante que “destruir la educación, ciencia y tecnología es destruir generaciones enteras”.

Hacia el final, el texto plantea un interrogante directo a la sociedad civil sobre qué modelo de país se busca convalidar, debatiéndose entre una nación capaz de generar innovación y trabajo digno o un escenario donde “el talento se expulsa, la ciencia se abandona, la educación se deteriora y millones de personas quedan condenadas a la pobreza”.

El dato más llamativo, y que refleja el clima de tensión interna en las dependencias estatales, aparece en el cierre del comunicado. Los autores explicaron que se vieron obligados a omitir sus nombres personales por temor a represalias directas en sus puestos de trabajo: “Finalmente y dolorosamente, decidimos no firmar este comunicado con nombre y apellido por la persecución y militarización en algunas de nuestras instituciones”.

El documento concluye con una declaración de resistencia firmada colectivamente por los Trabajadores y trabajadoras de Universidades, CONICET, INTA, INTI, SMN y CNEA, quienes aseguraron que, pese al contexto actual, seguirán de pie defendiendo ese horizonte.

C M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.