Villa Santa Rita fue durante años el único barrio de la Ciudad de Buenos Aires sin una plaza. Después de una década de reclamos, los vecinos consiguieron que se aprobara la expropiación de un terreno para crear la primera plaza en Villa Santa Rita.
Para impulsar el pedido, utilizaron datos del Atlas de Espacios Verdes en Ciudades Argentinas, una herramienta digital de la Fundación Bunge y Born que permitió mostrar la falta de espacios públicos de cercanía.
El reclamo por más espacios verdes se inscribe en una problemática que atraviesa a distintos barrios porteños: la desigual distribución de plazas y parques. Según el Índice de Bienestar Urbano 2023, elaborado por el Instituto de Políticas Públicas para Buenos Aires (ICiudad), la Ciudad registra un promedio de 6,5 m² de espacio verde por habitante. Sin embargo, el indicador presenta fuertes diferencias territoriales: mientras que en las comunas 3 y 5 hay apenas 0,5 y 0,2 m² por habitante, respectivamente, en la comuna 8 alcanza los 20,5 m²
Cómo utilizaron los vecinos el mapa para reclamar una plaza
El mapa fue desarrollado en 2020 por Fractal, el Laboratorio de Bienes Públicos Digitales de la Fundación Bunge y Born, con el objetivo de identificar la disponibilidad de espacios verdes de acceso público en las principales localidades urbanas del país. Sus datos y herramientas que produce son de uso libre para científicos, empresas y entidades del ámbito público y privado.
En la Ciudad de Buenos Aires, el relevamiento mostró que más de 350.000 habitantes vivían en zonas desde las que necesitaban caminar más de diez minutos para llegar a una plaza o un parque. El dato permitió dimensionar una desigualdad en el acceso a estos espacios, cuya cercanía resulta relevante para la salud física y mental y el bienestar de la población.
En Villa Santa Rita, el colectivo Una Plaza para Villa Santa Rita encontraron en esa información un argumento para sostener un reclamo que llevaba años, como este barrio porteño que finalmente logró tener una nueva plaza en un antiguo playón de estacionamiento.
El mapa les permitió respaldar con datos la necesidad de contar con un espacio verde y acercar el problema tanto a otros habitantes del barrio como a las autoridades.
“Usamos el mapa como argumento integral de nuestros proyectos de plaza”, explicó Guillermina Bruschi, referente del colectivo Una Plaza para Villa Santa Rita en un comunicado. Y sumó: “Por un lado, nos permitió demostrar que nuestro reclamo no eran sólo deseos, sino que están basados en ciencia. Por el otro, al ser visual, nos ayudó a llegar más fácil a la gente y al poder político, que es el único que nos puede dar acceso a estas tierras”.
Como resultado del trabajo comunitario, la Legislatura porteña aprobó un proyecto de ley para que el Poder Ejecutivo avanzara con la expropiación de un terreno de 1.640 metros cuadrados, ubicado en Álvarez Jonte al 3200. El lote había sido identificado por los propios vecinos como uno de los pocos disponibles para instalar un espacio verde en el barrio.
Así, una herramienta diseñada para visualizar desigualdades urbanas se convirtió también en un recurso para impulsar una demanda concreta y conseguir la creación de una plaza.
Qué datos ofrece el Atlas de Espacios Verdes para reclamos urbanos
Según explicaron desde Fundación Bunge y Born, el Atlas de Espacios Verdes en Ciudades Argentinas utiliza un algoritmo de ruteo para calcular cuánto tarda una persona en caminar desde su hogar hasta el espacio verde público más cercano. El análisis se realiza en 33 aglomerados urbanos del país y toma como referencia los radios censales, la unidad geográfica mínima utilizada para organizar los censos nacionales de población, hogares y viviendas.
La herramienta permite observar cómo se distribuyen los espacios verdes y qué sectores de las ciudades tienen mayores dificultades para acceder a ellos. Su información es de acceso libre y puede ser utilizada por organizaciones sociales, investigadores, instituciones públicas y otros actores.
Actualmente, el mapa también funciona como referencia para organizaciones vecinales de otros barrios porteños que buscan impulsar nuevos espacios verdes.