Así es el súper avión hidrante que llegó a Chubut para combatir los incendios
Se trata de un Boeing 737 adaptado para la lucha contra incendios forestales, con capacidad para descargar más de 15.000 litros de agua o retardante. Mirá el video.
En medio de uno de los episodios más complejos de incendios forestales que atraviesa la provincia de Chubut, un gigante del aire se incorporó al dispositivo de combate: el Boeing 737 Fireliner.

Se trata de una aeronave, única en su tipo en Sudamérica, se suma como una herramienta estratégica clave de cooperación interprovincial para enfrentar focos que ya arrasaron miles de hectáreas de bosques nativos y afectaron comunidades de la Comarca Andina.
Cómo es el avión transformado para luchar contra el fuego
El Fireliner no es un avión convencional. Se trata de un Boeing 737 especialmente adaptado para la lucha contra incendios forestales, con capacidades que lo diferencian de los aviones hidrantes tradicionales. Puede transportar y descargar más de 15.000 litros de agua o líquido retardante en cada pasada sobre el fuego, lo que permite atacar frentes extensos en muy poco tiempo.
«Se trata de una aeronave única: solo existen tres en todo el mundo, una operando en Canadá, otra en Australia y esta, que por primera vez va a actuar en Chubut», afirmó en Instagram, el gobernado de Chubut, Ignacio Torres.
«A partir de hoy, este avión va a trabajar junto a los otros cinco aviones hidrantes y el helicóptero con helibalde que ya actúan en la zona, reforzando un despliegue que la provincia sostiene desde el primer día junto a los municipios y la Nación para contener el avance del fuego y llevar tranquilidad a la comunidad de la Cordillera», agregó.

La aeronave cuenta con sistemas de alta precisión que facilitan las descargas incluso en condiciones complejas de visibilidad y sobre terrenos de difícil acceso. Además, permite realizar descargas completas o segmentadas, una característica clave para crear líneas de contención y proteger zonas sensibles, como áreas pobladas o bosques nativos.
Por su tamaño, alcance y potencia, el Fireliner se encuadra dentro de la categoría de grandes aviones hidrantes, un segmento poco habitual en la región pero cada vez más relevante frente al aumento de incendios de gran escala asociados a eventos climáticos extremos.
Cooperación interprovincial y base operativa en Esquel
El avión arribó al aeropuerto de Esquel, desde donde refuerza el operativo aéreo y terrestre desplegado en distintos focos activos, especialmente en sectores críticos como Puerto Patriada y zonas cercanas a áreas protegidas y centros urbanos.

Su llegada fue posible a partir de un acuerdo de cooperación entre la provincia de Santiago del Estero, propietaria de la aeronave, y el gobierno de Chubut, con acompañamiento del Estado nacional. El objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta en un escenario considerado de alta gravedad, donde el avance del fuego obligó a evacuaciones preventivas y movilizó recursos de distintas jurisdicciones.
Además de su función principal como avión hidrante, el Boeing 737 Fireliner puede cumplir tareas logísticas, como el traslado de brigadistas y personal especializado hacia zonas remotas o de difícil acceso por vía terrestre. Esta versatilidad lo convierte en un activo clave dentro de un esquema de combate integral, que combina aviones de distinto porte, helicópteros con helibalde y brigadas en tierra.
El Fireliner ya fue utilizado en otros operativos de alto impacto en el país, donde su capacidad de descarga masiva permitió reforzar estrategias de contención en incendios de gran magnitud.















