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En Salta

Producen lino textil con un modelo único en Argentina y ganaron u$s 5.000 para dar el salto

Seis familias impulsan Linera Kamayana, un proyecto colaborativo que busca recuperar la producción de lino textil mediante prácticas sustentables y sin agroquímicos. Ahora apuestan a ampliar su capacidad productiva.

Productor de lino sosteniendo un certificado de reconocimiento entre flores de cultivo

A unos 200 kilómetros de la ciudad de Salta, una comunidad de pequeños productores, campesinos y artesanos busca posicionar al Valle Calchaquí en una cadena textil de alto valor. Para eso, siembran, cosechan e hilan lino, y también investigan y desarrollan nuevas técnicas vinculadas al cultivo de esta fibra textil.

Agricultor canalizando el riego con una pala en un campo de cultivo en Salta.
Así cultivan el lino en el paraje El Barrial, ubicado en la localidad de San Carlos. Crédito: Karla Buzo

El proyecto se llama Linera Kamayana, surgió en el paraje El Barrial, ubicado en la localidad de San Carlos, y fue uno de los cuatro emprendimientos que ganaron fondos de capital semilla por 5.000 dólares del DAE Creative Bootcamp 2026. Se trata de un programa de fortalecimiento de las industrias creativas impulsado por la Fundación Bunge y Born y el British Council. La iniciativa busca escalar el diseño argentino mediante el desarrollo de capacidades, el acceso al financiamiento y la conexión con redes globales, además de fomentar soluciones creativas con impacto social, económico y ambiental, como lo hicieron estas emprendedoras que producen quesos con energía solar.

“Recibimos este premio con mucha alegría. Linera Kamayana se sostiene gracias a la gestión de financiamientos productivos, públicos y privados, y este capital semilla confirma que el camino tiene sentido”, expresó Karla Buzo, directora del proyecto, en diálogo con Economía Sustentable. También detalló que participaron durante seis meses en un proceso de formación con mentorías británicas y argentinas de IDEX.LA, el Instituto para el Desarrollo Exponencial de Latinoamérica, que los ayudaron a fortalecer el modelo de negocio y a pensar el proyecto a escala.

Un proyecto familiar y colaborativo pionero en lino textil

Buzo contó que el proyecto busca “conectar el propósito social de las familias campesinas del Valle Calchaquí con un cultivo de tendencia mundial frente a la crisis climática y de la moda”. “Volver al origen, a fibras naturales y duraderas, nos permite pensar un futuro sustentable con métricas de triple impacto: social, económico y ambiental. Y si sumamos el liderazgo de las nuevas generaciones y el arraigo rural, ese futuro se vuelve también más comunitario y más sólido”, precisó.

El modelo colaborativo es la base del proyecto desde 2018, cuando comenzó el desarrollo de lo que después sería Linera Kamayana. “Hoy somos 6 familias de Paraje El Barrial, en San Carlos, organizadas, y proyectamos sumar 40 familias en tres a 5 años. Replicamos un modelo de cultivo que recupera suelos, genera trabajo local y fortalece el arraigo rural”, agregó la directora.

Desde la semilla hasta el hilo de lino. Crédito: Karla Buzo

También crean lazos socioculturales entre el territorio y el arte mediante residencias de formación que tienden puentes entre la comunidad y los artistas. “Hilar un cultivo es nuestra idea rectora: un ciclo biodegradable completo, con cero microplásticos y trazabilidad de lote, en un momento en que los consumidores ya exigen transparencia real. Kamayana significa convivencia: reúne redes socioculturales donde convergen la innovación, el valor patrimonial y la responsabilidad ambiental”, precisó.

Un cultivo de aprovechamiento integral y sustentable

Desde Linera Kamayana explicaron que el lino permite aprovechar la planta completa, sin generar residuos. “Nuestro foco principal es la fibra para hilos y telas, pero entre sus subproductos están el papel, materiales para la arquitectura, bíoinsumos, alimentos y usos cosméticos”, contó Buzo.

Además, explicó que es un cultivo que “regenera suelos, por lo que representa una alternativa real para el Valle Calchaquí: da respuesta a una producción integral, que va desde la tierra hasta una fibra lista para hilos y telas”.

Tres personas trabajando artesanalmente con fibras de lino en un taller rústico en Salta
Desde Linera Kamayana explicaron que el lino permite aprovechar la planta completa, sin generar residuos. Crédito: Karla Buzo

“Somos pioneros porque reactivamos una producción nacional de lino textil que estaba dormida desde los años 80. El monocultivo de soja y la importación desplazaron al lino del país, y hoy Linera recupera la genética de la semilla con un cultivo biodinámico, sin agroquímicos y en vías de certificación de garantía orgánica. Somos el único proyecto activo de estas características en Argentina”, detalló Buzo.

Por qué apostar por el lino textil en Argentina en medio de una industria en crisis

Según el Boletín Económico Sectorial de septiembre de 2026 de la Fundación Pro Tejer, la producción textil argentina continuó en retroceso durante el año. Entre enero y julio, cayó un 22,6% frente al mismo período de 2025. Solo en julio, la baja interanual fue del 13%.

En este contexto, desde Linera Kamayana explicaron que siguen apostando al rubro porque creen “que la salida no es competir por precio con los commodities importados, sino por excelencia y diseño en origen”.

Karla Buzo sosteniendo un fajo de tallos de lino secos. Crédito: Karla Buzo
Karla Buzo sosteniendo un fajo de tallos de lino secos. Crédito: Karla Buzo

“El lino es la fibra de tendencia mundial más eficiente frente a la crisis climática de la moda: es biodegradable, no libera microplásticos y responde a la urgencia global de sustituir los sintéticos. Consume menos de energía y menos de agua que el algodón”, explicó Buzo.

Y sumó: “Tiene cualidades técnicas que suman valor: es resistente, termorregulador y absorbe la humedad. Nuestro modelo es vender fibra a hilanderías con trazabilidad de lote, para que la industria pueda innovar en hilados y telas para el mercado de lujo sostenible. Estamos realizando ensayos de nuestra fibra con hilanderías para desarrollar telas termorreguladoras de lino con lana y lino con algodón”.

En cuanto al impacto ambiental, desde el proyecto sostienen que cada hectárea de lino captura 3,7 toneladas de dióxido de carbono y que el cultivo consume mucha menos agua y energía que el algodón. También destacan que producen sin agroquímicos, mediante un método biodinámico, y que buscan recuperar los suelos.

En el plano social, el objetivo es que las familias del valle generen ingresos a partir de un cultivo propio y que los jóvenes encuentren oportunidades productivas sin tener que irse del territorio. Pasar de seis a 40 familias en tres años es, según el proyecto, su principal indicador de crecimiento comunitario.

Qué falta para que Argentina produzca más lino textil

“El problema no es la tierra ni la calidad de la fibra: es la falta de escala“, remarcó Buzo. En ese sentido, contó que actualmente la extracción se realiza de manera artesanal.

A su vez, explicó que utilizarán el Fondo Semilla DAE para incorporar maquinaria destinada a los procesos de extracción y aumentar el volumen de fibra de lino. “Cubre activos fijos y alcanzar el estándar de lote”, agregó Buzo, técnica textil y directora del proyecto.

El lino es la fibra de tendencia mundial más eficiente frente a la crisis climática de la moda. Crédito: Karla Buzo

“Limpiamos apenas 3 kg de fibra por día. Con maquinaria podemos llegar a 30 kg diarios, y procesar la cosecha completa pasaría de 400 días a 40. Eso nos permitiría reducir costos a la mitad y asegurar el volumen y el abastecimiento constante que necesita una hilandería. Por eso el paso siguiente es incorporar equipos de extracción por etapas y consolidar una logística continua desde San Carlos hacia las hilanderías”, explicó.

Más diseños argentinos y sustentables premiados

Además de Linera Kamayana, recibieron capital semilla Fenikks (Santa Fe), que recicla plásticos y los transforma en canilleras de fútbol de alta resistencia y con impacto social; Bárbara D’Ambra (CABA), que produce joyería de autor contemporánea e innovadora; y BAUMM (CABA), que crea mochilas, bolsos y abrigos a partir de descartes de telas de deportes de acción.

En tanto, otros cinco emprendimientos viajarán a Londres para comenzar un proceso de internacionalización y explorar el mercado del Reino Unido: GARCIA BELLO (Tierra del Fuego), dedicado a la moda lenta, el reciclaje y la economía circular; Cuero LO’OC (Chaco), que confecciona biomateriales similares al cuero a partir de desechos de algodón; Black Oveja (Córdoba), que desarrolla productos textiles sustentables e innovadores con lana patagónica; Fracking Design (CABA), que elabora accesorios de moda y marroquinería a partir de bolsas plásticas de la industria del petróleo y el gas; y Mutan (Buenos Aires), que diseña objetos y mobiliario a partir de plástico reciclado.

Fecha de publicación: 13/10, 5:48 pm