Denuncian el cierre de una escuela de Vaca Muerta por contaminación
Organizaciones ambientalistas advierten por emisiones de metano a 1.100 metros del establecimiento y cuestionan el traslado de los alumnos en Neuquén.
La Escuela Primaria N°291 de Aguada Toledo, en la zona de Loma La Lata-Sierra Barrosa, en Neuquén, permanecerá cerrada hasta fines de febrero luego de que las autoridades provinciales dispusieran su inhabilitación transitoria por la situación ambiental existente en sus inmediaciones.
La medida fue cuestionada por el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) y la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y el Colectivo de Acción por la Justicia Ecosocial (AAdeAA-CAJE), que denunciaron que la comunidad educativa fue trasladada sin información precisa sobre el problema.
Según alertaron las organizaciones en un comunicado el 1 de octubre, “la escuela permanece sin clases desde el regreso de las vacaciones de invierno”. Primero, un temporal complicó el acceso al establecimiento, ubicado en una zona donde el tránsito de camiones generó un zanjón que acumula agua y dificulta el paso del transporte escolar. Luego, el 18 de agosto, el edificio se quedó sin gas.
Durante casi dos meses, según la denuncia, la única explicación brindada por el Consejo Provincial de Educación fue que el gas se consumía más rápido de lo habitual. La comunidad escolar realizó distintos reclamos junto con la Asociación de Trabajadorxs de la Educación del Neuquén (ATEN) hasta que consiguió una reunión con la ministra de Educación provincial, Soledad Martínez.
El 21 de septiembre, después de diez semanas sin clases, la funcionaria comunicó que la escuela permanecería cerrada hasta fines de febrero por cuestiones vinculadas con la sanidad ambiental, aunque, según el planteo de las organizaciones, no explicó cuál era el problema concreto.
La decisión fue formalizada el 25 de septiembre mediante una comunicación interna entre autoridades educativas. Allí se dispuso la inhabilitación transitoria del establecimiento entre octubre de este año y febrero del próximo, en relación con las actuaciones de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales por la situación ambiental en las inmediaciones de la escuela.
Según ese documento, la medida busca resguardar a la comunidad educativa mientras se realizan tareas de mitigación que debe llevar adelante YPF. La Secretaría de Ambiente, además, derivó a la empresa la realización del estudio y monitoreo de la calidad del aire.
Una fuente de metano a 1.100 metros
El dato que puso el foco ambiental sobre la escuela está relacionado con las emisiones de metano en la zona.
Según el reporte publicado en junio de 2026 por el Observatorio Internacional de Emisiones del Metano del Programa de Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), Argentina figuró en el puesto 49° por una fuga registrada en unos tanques ubicados en las coordenadas -38.76047, -68.83698, en Neuquén. Se trata de tanques de YPF en Sierra Barrosa.
De acuerdo con los datos del sitio Eye on Methane del propio observatorio, la emisión fue detectada mediante satélites de manera continua durante un año, entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
La fuente se encuentra a unos 1.100 metros de la Escuela Primaria N°291, en base a la denuncia de OPSur y AAdeAA-CAJE.
A comienzos de agosto, las organizaciones realizaron un pedido de acceso a la información pública ambiental ante la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén. Entre otras cuestiones, consultaron por las medidas adoptadas frente a las emisiones y su posible relación con la situación de la escuela.
Según la respuesta oficial citada por las organizaciones, la provincia inspeccionó el establecimiento y realizó mediciones pese a que se encontraba cerrado. La Secretaría informó que no había detectado inconvenientes vinculados con las emisiones de los mecheros cercanos.
Sin embargo, Patricia Rodríguez, especialista en medición de metano de la organización Earthworks, cuestionó el instrumento utilizado durante la inspección. Según su evaluación, se trataba de un equipo utilizado principalmente para seguridad laboral y sanitaria en ambientes cerrados.
Por qué el metano es un gas peligroso
El metano es un gas incoloro e inodoro y uno de los principales responsables del calentamiento global. Según la información difundida por las organizaciones, su potencial de calentamiento global es 82,5 veces superior al del dióxido de carbono en un período de 20 años.
Además, las actividades hidrocarburíferas pueden generar otros contaminantes asociados, entre ellos óxidos de nitrógeno, material particulado fino, ácido sulfhídrico y compuestos BTEX, como benceno, tolueno, etilbenceno y xileno.
La médica Luciana Capozzi, del Instituto de Salud Socio Ambiental (INSSA), advirtió sobre los posibles efectos de la exposición en una población infantil: “En esta escuela donde concurren infancias del área rural, se vulnera su derecho a habitar en un territorio sano, y no hay personas sanas cuando se habitan en territorios enfermos. La extracción no convencional de hidrocarburos y su producto, en este caso el metano, enferma los territorios y los cuerpos que éstos habitan. El metano en su transformación a ozono troposférico tiene la capacidad de ingresar al aparato respiratorio produciendo inflamación, que en estas personas que aún poseen un desarrollo incompleto, los vuelve una población vulnerable a sufrir trastornos como rinitis, reagudizaciones de asma, dermatitis y enfermedades hematológicas entre otros”.
La Escuela Primaria N°291 fue creada en marzo de 1990, y se encuentra dentro de la concesión hidrocarburífera Loma La Lata-Sierra Barrosa, que abarca casi 2.000 km² y comprende los yacimientos Aguada Toledo-Sierra Barrosa y Loma La Lata. Según la información citada por las organizaciones, el área tiene más de 70 años de explotación y es operada por YPF, con producción de gas y petróleo convencional y no convencional.
Los registros oficiales también muestran antecedentes de incidentes ambientales en la zona. Según el Informe de Gestión 2021 de la Subsecretaría de Ambiente de Neuquén, durante 2019 se registraron 49 incidentes en Aguada Toledo y 26 en Loma La Lata.
En los registros correspondientes al período 2017-2021 también figuran episodios de emisiones de gas en Aguada Toledo. El 15 de noviembre de 2017, YPF informó una emisión de 80.000 m³ de gas por día. Una semana después, la empresa comunicó otro episodio en el mismo yacimiento, con un volumen consignado de 13.333 m³.
Qué pasó con las clases y los estudiantes
Mientras se realizan las tareas de mitigación, la comunidad educativa fue trasladada a Challacó, a unos 30 kilómetros de Aguada Toledo, por un camino de ripio que, según las organizaciones denunciantes, suele encontrarse en malas condiciones.
OPSur y AAdeAA-CAJE señalaron que el traslado implica más de cuatro horas diarias de transporte para los estudiantes.
Las organizaciones cuestionaron además que el Estado haya optado por trasladar a la comunidad educativa mientras YPF queda a cargo de los estudios, el monitoreo y las tareas de mitigación.
Según la denuncia, hasta el momento la Secretaría de Ambiente y el Consejo Provincial de Educación no informaron con precisión cuál es el alcance de la situación ambiental ni contemplaron evaluaciones específicas sobre las posibles consecuencias de la exposición para la salud de quienes concurren a la escuela y de las personas que viven en la zona.
El caso vuelve a poner bajo discusión una de las contradicciones de la expansión hidrocarburífera en Vaca Muerta: mientras aumenta la infraestructura destinada a la extracción de petróleo y gas y la provincia prepara un nuevo Código Ambiental, comunidades rurales y establecimientos educativos quedan ubicados en territorios atravesados por pozos, ductos, plantas, venteos y otras instalaciones de la actividad.















