Revlon, bajo la lupa: investigan un posible riesgo cancerígeno en uno de sus productos
La agencia reguladora de Estados Unidos emitió una carta de advertencia a la compañía por presuntas deficiencias en sus controles de calidad.
Revlon Group Holdings LLC quedó bajo la lupa. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió una carta de advertencia contra la empresa en la que cuestionó los procedimientos de control de calidad de la empresa y alertó sobre el posible riesgo de contaminación de uno de sus productos con un carcinógeno conocido para los seres humanos.

La comunicación oficial forma parte de las acciones de supervisión que la FDA realiza sobre medicamentos y productos de cuidado personal comercializados en ese país.
Qué producto de Revlon quedó bajo la lupa
Si bien el organismo no identificó públicamente cuál era el producto involucrado ni la sustancia potencialmente contaminante -información que fue censurada en la versión difundida del documento-, sí advirtió que el artículo evaluado presentaba un “riesgo elevado” debido a la posibilidad de contaminación con un agente clasificado como cancerígeno para las personas.

Según la FDA, Revlon informó que uno de sus proveedores había realizado pruebas sobre determinados componentes utilizados en la fabricación. Sin embargo, la agencia señaló que la compañía no pudo demostrar que hubiera validado la confiabilidad de los métodos analíticos empleados por ese proveedor.
“Como fabricante, usted tiene la responsabilidad de tomar muestras, analizar y examinar, según corresponda, los componentes del medicamento antes de utilizarlos en la producción”, indicó la FDA en la carta enviada a la empresa.
Más irregularidades detectadas
Además del posible riesgo de contaminación, la agencia reguladora identificó otras presuntas deficiencias en los procesos de control de calidad de la compañía.
Entre ellas, sostuvo que la unidad encargada de garantizar la seguridad de los productos no realizó pruebas para detectar diversas impurezas potenciales y permitió niveles de levaduras y mohos superiores a los aceptados por los estándares vigentes.

Ante esta situación, la FDA solicitó a Revlon presentar una evaluación integral de riesgos y un plan de remediación destinado a corregir las falencias detectadas durante la inspección.
Las cartas de advertencia constituyen una de las herramientas regulatorias más severas utilizadas por el organismo antes de avanzar con medidas adicionales, que pueden incluir restricciones comerciales, limitaciones para exportar productos o incluso la suspensión de determinadas operaciones.
Qué dijo Revlon
Frente a las observaciones del regulador estadounidense, Revlon aseguró que mantiene su confianza en la seguridad de sus productos y afirmó estar colaborando con la FDA para resolver los cuestionamientos planteados, según la agencia de noticias Bloomberg.
No obstante, la compañía evitó brindar detalles sobre el producto investigado o sobre la sustancia que motivó la advertencia oficial.
La situación representa un nuevo desafío para la histórica firma de cosméticos, que en los últimos años atravesó un complejo proceso de reestructuración financiera tras declararse en quiebra y enfrentó diversos litigios relacionados con algunos de sus productos.
Entre ellos, se encuentran demandas de consumidores que alegan una posible relación entre determinados alisadores capilares y ciertos tipos de cáncer, acusaciones que la compañía ha rechazado públicamente.
La planta inspeccionada por la FDA está ubicada en Oxford, Carolina del Norte, y es considerada una de las principales instalaciones productivas de Revlon. Desde allí se elaboran artículos de marcas reconocidas como Revlon, Elizabeth Arden y Almay.















