PUBLICIDAD
Histórico

Un gigante emergió en Argentina: avistaron al animal más grande del mundo

El hallazgo se dio en el Parque Provincial Patagonia Azul y marca un hito para la biodiversidad del área protegida.

Avisateaje - PH - Tomás Tamagno

Un hecho sin precedentes quedó registrado en las aguas del Parque Provincial Patagonia Azul y no se trata de este depredador acuático que tras 40 años volvió a la Argentina.

Un gigante emergió en Argentina: avistaron al animal más grande del mundo.

Se trata del animal más grande que haya habitado el planeta, incluso por encima de las especies extinguidas, y su aparición marca un hito para la biodiversidad del Atlántico Sudoccidental.

Cuál es el animal más grande del mundo

Por primera vez desde su creación, se documentó la presencia de una ballena azul dentro de los límites del área protegida.

El hallazgo ocurrió durante una salida técnica de monitoreo del equipo de conservación de Rewilding Argentina, en el marco de un proyecto de investigación otorgado por la Secretaría de Ambiente de Chubut. Lo que comenzó como una jornada rutinaria de fotoidentificación terminó convirtiéndose en un evento histórico para la región.

Por primera vez desde su creación, se documentó la presencia de una ballena azul dentro de los límites del área protegida.

El equipo, del que forma parte el biólogo Tomás Tamagno, había salido a relevar la presencia de ballenas jorobadas y sei, habituales en esta época del año. «Salimos un ratito a navegar. Tenemos un proyecto de fotoidentificación enfocado principalmente a ballenas jorobadas y, como el pronóstico anunciaba buen clima, aprovechamos la ventana de tiempo», explicó Tamagno, técnico de campo del equipo en un comunicado de prensa de Ambiente de Chubut.

Un gigante inesperado

La jornada comenzó con intensa actividad de jorobadas. «Vimos un par más, habría por lo menos cuatro ballenas saltando al mismo tiempo, una locura. En un momento teníamos varias alrededor nuestro», relató el biólogo.

Pero en medio del espectáculo apareció una silueta que rompía cualquier referencia conocida. «Nos encontramos con esta ballena que sale del agua, pero esta era distinta, era gigante, muchísimo más grande que cualquier otra que hayamos visto», contó Tamagno. En una zona donde también es frecuente la presencia de ballenas sei, la coloración y el tamaño del ejemplar encendieron rápidamente las alertas.

En una zona donde también es frecuente la presencia de ballenas sei, la coloración y el tamaño del ejemplar encendieron rápidamente las alertas.

El equipo se aproximó con cautela para confirmar la identificación. «Nos acercamos un poco, con cuidado, para ver qué era y nos encontramos con una ballena azul. Por suerte pudimos tenerla más o menos cerca para sacar unas buenas fotos», señaló. El animal avanzaba a gran velocidad hacia mar abierto y finalmente se perdió entre el oleaje, pero el registro ya estaba asegurado.

Se estima que el ejemplar podría pertenecer a la subespecie de Ballena Azul Antártica (Balaenoptera musculus intermedia), capaz de alcanzar los 30 metros de largo y pesar entre 75 y 140 toneladas. Para dimensionar la diferencia, Tamagno comparó: «Una ballena jorobada, que es la más abundante en el parque, mide hasta 16 metros y pesa entre 25 y 35 toneladas».

Un hito científico y de conservación

El valor del hallazgotrasciende lo anecdótico. «Es un avistaje superimportante porque no teníamos registrada ballena azul en el Parque Patagonia Azul. Nunca la habíamos visto en todos los años que venimos trabajando y saliendo frecuentemente al mar», afirmó el investigador.

Hasta ahora, no existían registros de la especie en el sector de Cabo Dos Bahías. La confirmación refuerza el rol del parque como corredor biológico y evidencia la importancia de las áreas marinas protegidas para especies que recorren miles de kilómetros expuestas a amenazas como las colisiones con grandes embarcaciones.

Avisateaje - PH - Tomás Tamagno
«Es un avistaje superimportante porque no teníamos registrada ballena azul en el Parque Patagonia Azul. Nunca la habíamos visto en todos los años que venimos trabajando y saliendo frecuentemente al mar», afirmó el investigador.

La ballena azul se encuentra catalogada como “En Peligro”. La cacería comercial del siglo XX redujo su población en el hemisferio sur a apenas un 2% del tamaño original. Aunque la especie muestra una recuperación lenta, continúa siendo extremadamente vulnerable. «Que la hayamos visto tan cerca de la costa es algo realmente raro y resalta muchísimo la importancia de este lugar para la conservación», agregó Tamagno.

Un viajero oceánico lleno de incógnitas

A diferencia de otras ballenas barbadas, la ballena azul se alimenta durante todo el año, consumiendo entre 3 y 5,5 toneladas de krill por día. Sin embargo, su comportamiento en el Mar Argentino aún presenta grandes interrogantes.

«Es muy interesante ver que una ballena así no es que está pasando solamente, sino que quizás también tenga algo de alimento con el que se sustente en estas aguas», reflexionó el investigador, aunque aclaró que se trata de hipótesis preliminares debido al escaso conocimiento disponible sobre la especie en la plataforma continental argentina.

El equipo celebró el registro como un momento excepcional tanto desde lo profesional como desde lo personal. «Fue un día increíble, rodeados de jorobadas que saltaban y con la aparición de este ejemplar. Estamos muy contentos de haber podido confirmar la presencia de la ballena azul dentro del Parque», concluyó Tamagno.

Fecha de publicación: 13/02, 4:24 pm