Entre Ríos registró un avance sin precedentes en la recuperación de envases fitosanitarios, con un crecimiento del 108% en relación con 2023, consolidando un modelo de economía circular que combina gestión ambiental, control estatal y sanciones a las prácticas ilegales.
Bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Económico, el Gobierno de Entre Ríos informó que durante el último año se recolectaron 398.881 kilogramos de envases fitosanitarios vacíos, una cifra histórica para la gestión agroambiental provincial.
El volumen alcanzado no solo marca un hito en el tratamiento responsable de estos residuos, sino que también evidencia un incremento operativo del 57% respecto del ciclo 2024 y un salto extraordinario del 108% si se compara con los registros de 2023.
Este desempeño responde a la implementación de un plan estratégico orientado a articular la producción agroindustrial con la preservación del ecosistema local, promoviendo prácticas sostenibles en toda la cadena productiva.
A través de la red de Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT), operados en articulación con la Asociación Campo Limpio, la provincia logró canalizar de manera segura los residuos plásticos generados por la actividad agrícola, evitando su disposición inadecuada, como las quemas a cielo abierto o la reutilización con riesgos para la salud pública.
Control y sanciones al acopio irregular
En paralelo al fortalecimiento del sistema de recolección, el Estado provincial intensificó las tareas de fiscalización para desmantelar circuitos clandestinos de acopio y comercialización ilegal de plásticos agrícolas, aplicando clausuras y multas millonarias por infracciones a la normativa ambiental vigente.
Durante 2025, las autoridades provinciales avanzaron con la clausura de dos depósitos clandestinos ubicados sobre las costas de los ríos Paraná y Uruguay, en el marco de los operativos de control ambiental.
El procedimiento de mayor relevancia se llevó a cabo sobre la Ruta Nacional 12, en las cercanías de Aranguren, donde se desarticuló un establecimiento que funcionaba de manera irregular desde hacía más de diez años.
A partir de estas intervenciones, los responsables de los centros ilegales fueron sancionados con multas que superan los 46 millones de pesos. A su vez, se les ordenó la ejecución de tareas de remediación ambiental en los predios afectados, con el objetivo de recomponer los suelos degradados por el acopio indebido de envases fitosanitarios.
Hacia un modelo de economía circular
Gabriela Joubert, coordinadora de Buenas Prácticas Agropecuarias, subrayó que el fortalecimiento del trabajo territorial constituye uno de los pilares del programa. En ese sentido, la iniciativa contempla capacitaciones permanentes destinadas a municipios, comunas y juntas de gobierno, orientadas a reforzar el conocimiento y el cumplimiento de la normativa vigente.
El eje central de la política de gestión de envases fitosanitarios en Entre Ríos apunta a erradicar prácticas nocivas, como la quema de envases, y a fomentar su reinserción en procesos industriales controlados. De este modo, la provincia busca proteger su patrimonio natural y posicionarse entre las jurisdicciones con mejores indicadores de sostenibilidad a nivel nacional.