The Line en Arabia Saudita pasó de ser la ciudad futurista a un centro de desarrollo de IA

El ambicioso proyecto The Line, concebido originalmente como una ciudad futurista de 170 kilómetros en pleno desierto de Arabia Saudita, está atravesando una profunda transformación. Lo que alguna vez fue presentado como una metrópolis revolucionaria capaz de albergar a 9 millones de personas, ahora apunta a convertirse en un gran centro de desarrollo de inteligencia artificial y centros de datos.

The Line: pasará de ser la ciudad futurista a un centro de desarrollo de IA

La iniciativa forma parte del megaproyecto NEOM, impulsado por el gobierno saudí dentro del plan estratégico Visión 2030, cuyo objetivo es diversificar la economía del país y reducir su histórica dependencia del petróleo. Sin embargo, tras varios años de planificación, el proyecto comenzó a ajustarse a una nueva realidad económica y tecnológica.

Por qué Arabia Saudita decidió cambiar el proyecto The Line

La reformulación de The Line se produjo luego de una revisión interna que se extendió durante más de un año. Durante ese proceso se analizaron los retrasos en la construcción, el aumento de los costos y la presión sobre las finanzas públicas del reino.

Según distintos informes internacionales, el diseño original de la ciudad fue considerado demasiado complejo y costoso de ejecutar en el corto plazo. La idea inicial contemplaba una ciudad lineal sin autos, con movilidad automatizada y emisiones cero, donde millones de habitantes vivirían concentrados en una franja urbana ultradensa.

Con el paso del tiempo, ese modelo comenzó a mostrar dificultades prácticas. Los costos de infraestructura crecieron de manera significativa y surgieron desafíos técnicos relacionados con la construcción en una región desértica.

Además, el gobierno saudí enfrenta otros compromisos económicos de gran magnitud, como la organización de Expo 2030 en Riad y el Mundial de Fútbol 2034, lo que obligó a priorizar proyectos con mayor retorno económico inmediato.

De ciudad futurista a polo global de inteligencia artificial

Ante este escenario, Arabia Saudita decidió reorientar parte de la infraestructura de The Line para convertirla en un hub tecnológico especializado en computación de alto rendimiento e inteligencia artificial (IA).

El megaproyecto ambia de rumbo tras los altos costos y retrasos en su construcción

La nueva estrategia busca transformar el área en un gran complejo de centros de datos, preparados para alojar cargas intensivas de procesamiento vinculadas al entrenamiento y desarrollo de modelos de IA.

Uno de los factores clave que favorecen este cambio es la ubicación geográfica del proyecto, que se encuentra cerca de la costa del Mar Rojo. Esta característica permite implementar sistemas de refrigeración con agua de mar, un recurso fundamental para el funcionamiento eficiente de los centros de datos.

La refrigeración es uno de los mayores desafíos para la infraestructura tecnológica, especialmente en climas extremos como el de Arabia Saudita. Utilizar agua de mar para enfriar los servidores podría representar una ventaja competitiva importante frente a otras regiones del mundo.

Además, el país viene invirtiendo fuertemente en tecnología. En los últimos años adquirió miles de GPU avanzadas destinadas a proyectos estatales vinculados con inteligencia artificial, con el objetivo de posicionarse como un actor relevante en el mercado global de datos.

El futuro de The Line dentro del megaproyecto NEOM

El megaproyecto NEOM continúa siendo uno de los desarrollos urbanos y tecnológicos más grandes del mundo. El plan abarca una región de la costa del Mar Rojo con una superficie comparable al tamaño de Bélgica e incluye múltiples iniciativas urbanas, energéticas y turísticas. Sin embargo, las expectativas iniciales para The Line ya comenzaron a moderarse. Informes recientes indicaron que el desarrollo urbano podría reducirse significativamente en su primera etapa, pasando de los 170 kilómetros planificados a un tramo mucho más corto.

Algunas estimaciones plantean que el proyecto inicial podría limitarse a 2,4 kilómetros de extensión, con una población cercana a 300.000 habitantes, muy por debajo de los 9 millones previstos originalmente.

Este cambio no implica abandonar la visión futurista del proyecto, sino adaptarla a objetivos más realistas y sostenibles en términos financieros. La nueva estrategia prioriza proyectos que generen valor económico y tecnológico en el corto y mediano plazo.

Arabia Saudita apuesta a liderar el mercado global de datos

La reconversión de The Line refleja una tendencia global: la creciente importancia de la infraestructura digital y los centros de datos en la economía del futuro.

La expansión de la inteligencia artificial, el almacenamiento masivo de información y el crecimiento de los servicios en la nube están generando una demanda cada vez mayor de capacidad de computación a gran escala.

En ese contexto, Arabia Saudita busca aprovechar su ubicación estratégica -en la intersección entre Europa, Asia y África- para posicionarse como un nodo clave en el flujo global de datos.

Además, el país cuenta con abundante acceso a energía renovable y grandes extensiones de terreno, factores que resultan fundamentales para el desarrollo de infraestructuras tecnológicas de gran tamaño.

Así, lo que comenzó como una ciudad futurista pensada para revolucionar la vida urbana podría terminar convirtiéndose en algo diferente, pero igualmente estratégico: uno de los centros de inteligencia artificial y procesamiento de datos más importantes del mundo.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.