Talco y amianto ponen a L’Oréal frente al costo ambiental de sus productos

L’Oréal analiza una estrategia para separar de su negocio principal las responsabilidades legales derivadas de las demandas por productos con talco en Estados Unidos. Según informó The Wall Street Journal, la compañía contrató al estudio Weil Gotshal & Manges y al banco de inversión Ducera Partners para evaluar distintas alternativas frente al aumento de los litigios.

La filial estadounidense de la empresa enfrenta actualmente cientos de procedimientos judiciales relacionados con la supuesta presencia de partículas de amianto en determinados productos cosméticos que contienen talco. En su último informe semestral, L’Oréal informó que al 30 de junio tenía aproximadamente 760 procedimientos pendientes en Estados Unidos, frente a los cerca de 620 registrados a fines de 2025.

L’Oréal analiza separar de su negocio los pasivos derivados de las demandas por talco y otros ingredientes químicos en Estados Unidos

La compañía sostiene que rechaza enérgicamente las acusaciones y niega las responsabilidades que se le atribuyen en estos procesos.

L’Oréal analiza separar las demandas por talco de su negocio

De acuerdo con el reporte del Journal, una de las alternativas que estudian los asesores consiste en transferir los pasivos vinculados con las demandas a una entidad corporativa independiente. Esa estructura permitiría posteriormente vender dicha entidad a un inversor especializado en asumir este tipo de responsabilidades.

El objetivo sería aislar la exposición legal de L’Oréal respecto de sus operaciones habituales y evitar que las demandas vinculadas con productos del pasado continúen afectando directamente al resto del negocio.

La estrategia tendría como referencia una operación realizada por Honeywell. El año pasado, la compañía estadounidense transfirió determinados pasivos relacionados con el amianto a Delticus, una plataforma especializada en la adquisición de responsabilidades corporativas.

La alternativa que analiza L’Oréal permitiría abordar los reclamos sin recurrir necesariamente al Capítulo 11 de la legislación estadounidense, un mecanismo utilizado por distintas compañías para reorganizar sus deudas y responsabilidades mientras enfrentan grandes cantidades de demandas.

L’Oréal, Weil Gotshal & Manges y Ducera Partners no respondieron inmediatamente a las consultas de Reuters sobre las negociaciones y las alternativas que se encuentran bajo análisis.

La compañía enfrenta unos 760 procedimientos por la supuesta presencia de amianto en productos con talco y también demandas vinculadas con productos para alisar el cabello

Las demandas por talco también golpean a otras empresas

El caso de L’Oréal se suma a una larga serie de litigios contra fabricantes de productos que contienen talco. Uno de los procesos más relevantes es el que enfrenta Johnson & Johnson, que durante más de una década acumuló miles de demandas relacionadas con sus polvos de talco para bebés y otros productos.

En julio, Johnson & Johnson anunció un acuerdo por aproximadamente 5.500 millones de dólares para resolver decenas de miles de demandas que vinculaban sus productos con casos de cáncer de ovario. Antes de ese acuerdo, la compañía había intentado en tres oportunidades utilizar una filial para recurrir al proceso de quiebra y buscar una solución global a los reclamos, pero esos procedimientos terminaron siendo desestimados.

Avon Products, matriz estadounidense de la marca de belleza Avon, también recurrió al Capítulo 11 en 2024 para hacer frente a sus deudas y responsabilidades relacionadas con productos con talco.

En el caso de L’Oréal, los cuestionamientos judiciales no se limitan al talco. La compañía también enfrenta miles de demandas relacionadas con productos para alisar el cabello que, según las acusaciones, podrían estar asociados con un mayor riesgo de cáncer en mujeres.

En septiembre, el estado de Arizona demandó a L’Oréal y a su filial estadounidense. La demanda sostiene que la empresa habría ocultado información sobre posibles riesgos asociados con estos productos, una acusación que deberá ser resuelta en el marco del proceso judicial.

La expansión de estos litigios vuelve a poner en discusión el costo legal y financiero que pueden acumular los fabricantes de productos de consumo cuando aparecen cuestionamientos sobre la seguridad de determinados ingredientes. Para L’Oréal, el desafío ahora consiste en resolver la creciente exposición judicial sin trasladar esos pasivos al conjunto de sus operaciones.

I M: Notas sobre negocios y sustentabilidad.