La Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes de Olavarría aprobó por mayoría el “impuesto al viento” para los parques eólicos de la localidad bonaerense, mientras que el Gobierno nacional cambia el modelo que impulsó el boom de las energías limpias.
Se tarta de la ordenanza 5901/26, que establece un régimen especial de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) para los establecimientos dedicados a la generación de energía eléctrica a partir de fuentes eólicas.
Qué establece el “impuesto al viento”
La nueva normativa modifica el proyecto original y establece que la base imponible de la tasa estará determinada por la potencia nominal instalada de cada aerogenerador, expresada en megavatios (MW). La escala anual contempla valores que van desde USD 850 por MW para equipos de hasta 3,8 MW hasta USD 700 por MW para aerogeneradores de 9 MW o más.
Uno de los puntos centrales de la ordenanza es la incorporación de una garantía de previsibilidad tributaria por 20 años para los contribuyentes alcanzados por el régimen especial. Según la normativa, la medida toma en cuenta los plazos de recupero de las inversiones necesarias para desarrollar infraestructura de generación de energía eólica.
La ordenanza también crea un Régimen Especial de Regularización para los parques eólicos que ya están operativos en Olavarría. Los contribuyentes podrán cancelar anticipadamente hasta tres períodos fiscales mediante un pago único, planes de pago u otras modalidades acordadas con el Municipio.
Apoyo de Ternium al impuesto
Antes de la sesión, Ternium, empresa del grupo Techint y principal inversor en parques eólicos de Olavarría, presentó una nota ante el Concejo Deliberante en la que manifestó su respaldo al proyecto.
En la carta, la compañía destacó especialmente la estabilidad fiscal por 20 años, a la que consideró una condición necesaria para emprendimientos de gran escala y con largos períodos de recuperación de la inversión.
Ternium sostuvo que la previsibilidad tributaria es uno de los factores relevantes para definir la localización de inversiones y consideró que la estabilidad propuesta permite dar mayor certeza sobre los costos futuros de los proyectos.
La empresa también valoró la reducción de la carga tributaria prevista para la actividad y los beneficios vinculados al pago anticipado de tributos. En ese sentido, calificó el proyecto como una “propuesta equilibrada que armoniza los intereses de la comunidad local con la necesidad de promover inversiones productivas de largo plazo”.
A dónde irá parte de lo recaudado
Al tratarse de una nueva variante de la TISH, una parte de los recursos obtenidos será destinada a fortalecer el Fondo para Obras de Infraestructura Comercial, Empresarial e Industrial, creado mediante una ordenanza aprobada por unanimidad en 2025.
La normativa establece que esos fondos deberán utilizarse para obras definidas en conjunto con representantes de la Unión Industrial de Olavarría, la Asociación de Propietarios del Parque Industrial, la Cámara Empresaria y la Facultad de Ingeniería.
La ordenanza fue aprobada en medio de una discusión sobre el alcance del cobro de la tasa a los parques eólicos. El intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner, defendió la aplicación del tributo y sostuvo que se trata de una actividad que no estaba contemplada específicamente en la TISH.
“Es una TISH como pagan tantísimos contribuyentes en la ciudad, ya sea una metalúrgica, una perfumería, una librería, cualquier comercio, industria e incluidas las grandes empresas. Lo que hicimos fue poder tipificar una actividad que no estaba abordada, regulada”, aseveró Wesner en diálogo con Radio Sapiens de Olavarría.
Además del régimen para los parques eólicos, durante la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes se aprobó una ordenanza que establece el derecho a tributar por la utilización de la playa de camiones de Sierras Bayas y otra que actualiza el valor del servicio de examen psicofísico para conductores interjurisdiccionales y para quienes tramitan carnets profesionales en el Hospital Municipal Dr. Héctor Cura.