El próximo 17 de febrero se producirá un nuevo eclipse solar que despertó el interés de astrónomos y aficionados de todo el mundo. Se tratará de un eclipse solar anular, conocido como “anillo de fuego”, un fenómeno en el que la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol sin llegar a cubrirlo por completo.
Este evento formará parte de una temporada de eclipses que marcará el calendario astronómico del año y anticipa fenómenos de gran relevancia, como el eclipse total previsto para agosto de 2026. La magnitud del eclipse será elevada, ya que la Luna ocultará una porción significativa del disco solar, dejando visible un anillo luminoso bien definido que, si bien tendrá una observación directa limitada, será ampliamente documentado por observatorios y misiones científicas.
Qué hace único a este eclipse y cuándo observarlo
A diferencia de los eclipses totales, en los anulares permanece visible un borde brillante alrededor de la Luna, generando una imagen singular y llamativa en el cielo. Esto ocurre porque, en esta ocasión, la Luna se encontrará más alejada de la Tierra y su tamaño aparente será menor que el del Sol, lo que impide que lo cubra por completo.
El fenómeno comenzará durante la mañana según el Tiempo Universal Coordinado y se extenderá por varias horas, aunque la fase anular -la más atractiva- tendrá una duración más corta. En cuanto a su visibilidad, el recorrido del “anillo de fuego” se desarrollará principalmente sobre la Antártida, por lo que muy pocas personas podrán observar la fase completa desde tierra firme. No obstante, en regiones del sur de América del Sur, en especial en la Patagonia argentina y chilena, será posible observar el eclipse de manera parcial si las condiciones climáticas lo permiten. También se prevé visibilidad parcial en áreas del sur de África y Madagascar.
Recomendaciones clave para observar el eclipse solar
Los especialistas insisten en la necesidad de extremar las medidas de seguridad durante la observación de un eclipse solar. Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar daños irreversibles en la visión. Para una observación segura, se deben utilizar gafas especiales para eclipses con filtros certificados o emplear métodos de proyección indirecta.
Los lentes de sol comunes y los filtros caseros no ofrecen protección suficiente y no deben utilizarse. Si bien la visibilidad del fenómeno será reducida en Estados Unidos, el eclipse vuelve a situar al sistema Sol-Tierra-Luna en el centro del interés científico y divulgativo.
Para quienes se encuentren fuera de las zonas de observación directa, numerosos observatorios y agencias espaciales realizarán transmisiones en vivo, lo que permitirá seguir el evento en tiempo real desde distintas regiones del mundo.